La Guardia Revolucionaria de Irán confirma la muerte del comandante de la Armada en ataques de EEUU e Israel

Las autoridades persas hicieron oficial la pérdida de Alireza Tangsiri durante acciones militares lanzadas por Washington y Tel Aviv, mientras líderes religiosos y militares lamentan la baja y prometen continuar la resistencia en la región en su honor

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El comunicado de la Guardia Revolucionaria de Irán reconoció que la trayectoria de Alireza Tangsiri estuvo marcada por episodios considerados relevantes en la historia militar nacional, incluyendo la captura de infantes de marina estadounidenses y británicos y la supuesta destrucción de buques de guerra estadounidenses. Según informó la agencia de noticias Tasnim, la fuerza atribuyó a Tangsiri la consolidación de la defensa en islas estratégicas y zonas costeras del país, así como el reforzamiento del dispositivo en el estrecho de Ormuz. Estas menciones se produjeron tras la muerte del comandante, oficializada por las autoridades, en el contexto de ataques lanzados por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero.

La Guardia Revolucionaria confirmó este lunes el fallecimiento de Tangsiri, quien fungía como comandante de la Armada, tras resultar herido en los bombardeos sobre Irán. Tal como publicó la agencia Tasnim, los hechos ocurrieron durante la ofensiva coordinada por Washington y Tel Aviv, en medio de negociaciones abiertas entre Irán y Estados Unidos para buscar un nuevo acuerdo nuclear. El comunicado oficial detalló: "El mártir Alireza Tangsiri fue víctima de un ataque de los agresores y murió debido a la gravedad de sus heridas".

Según consignó el medio citado, la declaración también relató que los ataques provocaron la destrucción de instalaciones militares e infraestructura, y el derribo de un avión de combate estadounidense. El texto subrayó el papel de Tangsiri en la organización y fortalecimiento de las fuerzas navales y del sistema defensivo iraní en puntos clave del Golfo. Al informar sobre la pérdida, la Guardia Revolucionaria aseveró: "El país se ha acostumbrado a estos martirios y sabe que el frente continúa con mayor fuerza". El comunicado añadió que la ausencia de Tangsiri no impedirá la continuidad de operaciones en el estrecho de Ormuz, asegurando que seguirán "con golpes demoledores y una gestión decisiva y constante".

El medio Tasnim también recogió expresiones destacadas de la institución militar, que afirmó que la fuerza naval iraní "cuenta con un historial de desbaratar operaciones de superpotencias, escoltando petroleros con armas básicas y destruyendo buques estadounidenses". Además, resaltó la memoria de Tangsiri como un motivo de cohesión entre los combatientes y anticipó nuevos desarrollos en la confrontación: "Cada combatiente es un Tangsiri, y veremos qué sorpresas nos deparan en los próximos días y meses".

Por otro lado, el líder supremo iraní, el ayatolá Mojtaba Jamenei, manifestó sus condolencias por la muerte de Tangsiri —según recogió Tasnim— y hizo referencia a su trayectoria dentro de las fuerzas armadas y su impacto en la defensa nacional. Jamenei expresó que "no se consideran muertos a los que mueren por la causa de Dios", y calificó el deceso de Tangsiri como un honor para Bushehr, la juventud del sur, las fuerzas armadas y la nación iraní. Mencionó la relevancia de la defensa de las fronteras marítimas y la autoridad naval iraní, especialmente en relación con el Golfo Pérsico, e instó a seguir el ejemplo de Tangsiri con "mayor fuerza y firmeza".

De acuerdo con lo publicado por Tasnim, el ayatolá ofreció condolencias y felicitaciones a la familia, compañeros y comandantes de la Armada y del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, y dirigió una oración por el comandante fallecido.

En el marco de los ataques iniciados el 28 de febrero, las autoridades iraníes confirmaron un saldo superior a 1.500 muertos, según datos proporcionados por Tasnim. Entre las víctimas, se encuentran reconocidas figuras del gobierno y el aparato de seguridad, incluidos el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei; el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani; y los ministros de Defensa, Aziz Nasirzadé, e Inteligencia, Esmaeil Jatib. También resultaron afectados altos mandos de las Fuerzas Armadas y otros organismos relacionados con la seguridad nacional.

El contexto de la ofensiva ocurre en paralelo a negociaciones entre Irán y Washington dirigidas a alcanzar un nuevo acuerdo nuclear. La muerte de Tangsiri fue confirmada por la Guardia Revolucionaria cuatro días después de que autoridades israelíes anunciaran su fallecimiento, de acuerdo con lo consignado por Tasnim. La institución militar destacó la resiliencia del país ante este tipo de pérdidas y reiteró su intención de mantener y fortalecer su presencia defensiva en áreas estratégicas, en particular en el estrecho de Ormuz.