
El dirigente socialista Javier López, vicepresidente del Parlamento Europeo, consideró necesario replantear el equilibrio en la relación entre Europa y Estados Unidos y advirtió que el riesgo de mantener dependencias excesivas podría llevar a Europa a ser desplazada en el escenario internacional. Tal como consignó el medio fuente, López planteó durante un encuentro del Fórum Europa que Europa debe dejar de ver a Estados Unidos como un garante incuestionable y pasar a exigir una “relación entre iguales” para evitar lo que calificó como un fenómeno de vasallaje. La noticia principal giró en torno a su llamado a la Unión Europea para fortalecer sus capacidades y renovar la cooperación transatlántica ante el actual contexto de mutación en el sistema internacional.
Según detalló el medio fuente, Javier López expresó que la situación global exige a Europa abandonar cualquier expectativa de ocupar automáticamente una posición central en el nuevo orden internacional. López describió la coyuntura como una “mutación estructural del sistema internacional” y subrayó que el orden liberal basado en reglas, cooperación transatlántica y globalización expansiva ha llegado a su fin. El vicepresidente del Parlamento Europeo remarcó que la seguridad europea ya no puede depender únicamente de Estados Unidos, la energía barata de Rusia ni de bienes de consumo accesibles desde China, pues cada una de estas dependencias abre puertas a vulnerabilidades que, a su juicio, amenazan con empujar a Europa hacia la irrelevancia.
De acuerdo con el medio fuente, López argumentó que la relación con Estados Unidos necesita basarse en equidad, sin caer en actitudes de sumisión ni en ingenuidad. “La cortesía no es sumisión y la sinceridad no es hostilidad”, puntualizó el dirigente. En su intervención, López criticó el liderazgo de Donald Trump, al que vinculó con una política exterior estadounidense que, en sus palabras, “se ha convertido en un factor de desestabilización del orden internacional que ese mismo país contribuyó a construir”. Según publicó el medio fuente, López afirmó que Estados Unidos ha abandonado el papel de garante global que sostuvo durante la segunda mitad del siglo XX.
Al abordar el nuevo contexto internacional, López consideró que Europa enfrenta el riesgo de quedar atrapada entre grandes potencias dispuestas a actuar fuera de cualquier norma internacional, lo que resumió al advertir que “tratar a Europa como un espacio de influencia” puede significar quedar comprimida entre “nuevos imperialismos”. Defendió, sin embargo, que la respuesta europea ante la agresión rusa en Ucrania demostró la unidad del continente para enfrentar amenazas externas, y reiteró su posición de que la invasión constituye un acto ilegal cuyo objetivo es someter a un país soberano por la fuerza.
El medio fuente reportó que López remarcó la importancia de redefinir las inversiones en seguridad europea, enfocándose en la coordinación y la eficiencia a nivel continental. Enfatizó que la clave no reside en aumentar el gasto militar hasta el cinco por ciento del PIB, sino en avanzar hacia capacidades compartidas y una industria propia para evitar nuevas dependencias estratégicas. “Un pilar europeo fuerte no debilita a la OTAN, la fortalece”, declaró el vicepresidente del Parlamento Europeo.
López también abordó el impacto que los movimientos reaccionarios y euroescépticos, aliados con oligarcas tecnológicos, están teniendo dentro de la Unión Europea. Según informó el medio fuente, López advirtió sobre la erosión de las democracias mediante la influencia de estos actores, especialmente en un contexto donde el denominado “cordón sanitario” de Bruselas frente a la extrema derecha se ha desvanecido y parte de la derecha tradicional coopera estructuralmente con estos grupos. Advirtió que quienes colaboran con la extrema derecha no logran controlarla y pueden verse absorbidos por ella misma.
En el contexto español, López mencionó la colaboración entre el Partido Popular y Vox como una “profunda irresponsabilidad histórica”, porque, en su perspectiva, esta alianza es perjudicial para el proyecto europeo y pone en peligro los consensos democráticos alcanzados en las últimas décadas. Sostuvo que la soberanía europea no solo implica capacidad estratégica y autonomía en materias como seguridad o energía, sino proteger los valores democráticos y el propio modo de vida.
Abordando el papel de los grandes actores tecnológicos, López remarcó que la protección de la democracia europea requiere avanzar en regulación, transparencia y rendición de cuentas sobre el funcionamiento de los algoritmos que pueden influir y manipular la conversación pública. Admitió, según consignó el medio fuente, que Europa carece en la actualidad de una “hoja de ruta clara” en este tema, lo que complica el encuadre regulatorio sin obstruir libertades fundamentales como la de expresión.
Sobre el clima político español, el dirigente socialista reprochó el ambiente de confrontación y espectáculo que, en su opinión, genera una percepción negativa que se traslada más allá de las fronteras nacionales. López cuestionó que la oposición utilice foros europeos, como el Parlamento Europeo, para trasladar disputas internas e intentar convertirlos en una “tercera Cámara” de la política nacional, lo que, según relató, causa incomodidad y perplejidad entre otros partidos europeos y afecta tanto la reputación como la posición internacional de España.
Finalmente, el medio fuente relató que, en las discusiones sobre el próximo marco financiero plurianual en Bruselas, López defendió la importancia de salvaguardar la dimensión social europea. En este sentido, remarcó que tanto desde el Partido Socialista Europeo como desde España continuarán defendiendo los fondos de ayuda y política de cohesión, argumentando que recortar este presupuesto facilitaría el ascenso de la extrema derecha.