China niega que Trump aplazara su visita por su negativa a participar en el desbloqueo del estrecho de Ormuz

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Pekín calificó de “falsas” las informaciones sobre un supuesto desencuentro, mientras desde Washington insisten en que la modificación del viaje responde únicamente a motivos logísticos de la agenda bilateral

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El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, rechazó que exista una conexión entre el aplazamiento del viaje del presidente Donald Trump a China y la postura del gobierno chino ante la operación internacional para restablecer el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, según detalló en entrevista con NBC desde París. Estas declaraciones llegan tras la publicación de informaciones que atribuían la suspensión de la visita oficial de Trump a la negativa de Pekín de ofrecer apoyo logístico a las acciones navales que Estados Unidos impulsa en la región como consecuencia directa de la crisis en Oriente Próximo.

De acuerdo con datos recogidos por el diario chino ‘Global Times’, Lin Jian, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, afirmó en una comparecencia ante la prensa que “el cambio de fecha de la visita no tiene nada que ver con la cuestión de la navegación en el estrecho de Ormuz”. Lin también catalogó como “falsas” las versiones sobre un supuesto desencuentro entre ambos gobiernos, según informó ‘Global Times’. El portavoz recordó que Washington ya había desmentido tales rumores previamente y agregó que China no dispone de información adicional sobre nuevas fechas para un posible encuentro entre Trump y el presidente chino, Xi Jinping.

El posible vínculo entre ambos asuntos tomó relevancia después de que el ‘Financial Times’ publicara que Trump consideró posponer su viaje a Pekín en respuesta a la decisión del gobierno chino de no sumarse a la coalición formada para garantizar la seguridad en el estrecho de Ormuz. Por esta vía transita cerca del 20% del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado, lo que convierte al enclave en un punto estratégico clave para la seguridad energética global, reportó el medio británico.

La coyuntura internacional se ha visto agravada por los recientes bombardeos estadounidenses e israelíes en el marco de la guerra en Oriente Próximo, que desencadenaron la respuesta de Irán y una serie de ataques en la zona del estrecho. Frente a esta situación, Trump instó el sábado a “toda la comunidad internacional” a sumarse a los esfuerzos liderados por Estados Unidos para desbloquear este corredor identificado como fundamental para la economía mundial.

Según publicó ‘Global Times’, Lin Jian enfatizó en su intervención ante los medios que únicamente cuestiones logísticas asociadas a la agenda bilateral explican los cambios en el calendario del presidente estadounidense, y no el desacuerdo sobre operaciones navales o la postura china respecto al conflicto en la región de Ormuz. La versión de Washington coincide con la ofrecida por Pekín: Bessent indicó en NBC que “el presidente quiere permanecer en Washington para coordinar el esfuerzo bélico” y que un desplazamiento internacional “podría no ser lo más conveniente” dadas las circunstancias.

El diario ‘Global Times’ subrayó que ambos países continúan en contacto para coordinar un posible encuentro en el futuro a pesar de las especulaciones, mientras que el portavoz Lin reiteró que no existen novedades actualmente sobre nuevas fechas o si el encuentro entre Trump y Xi Jinping podría producirse próximamente.

La situación en el estrecho de Ormuz se mantiene como uno de los principales focos de tensión internacional, ya que los últimos ataques iraníes han provocado bloqueos temporales del tráfico marítimo, alimentando el temor a una posible escalada en el precio de la energía y generando incertidumbre entre los principales actores geopolíticos. El incidente ha evidenciado las diferencias entre la estrategia estadounidense y la postura adoptada por China, que hasta ahora ha evitado vincularse a la misión internacional en la zona, según lo consignado por ‘Financial Times’ y ‘Global Times’.

Ambos gobiernos han remarcado que la agenda bilateral sigue abierta al diálogo y que se mantiene una línea de comunicación directa para gestionar asuntos de interés mutuo. Washington y Pekín no han anunciado cambios en sus enfoques con respecto a la seguridad en Oriente Próximo, y tanto Estados Unidos como China siguen evaluando los tiempos y condiciones para el desarrollo de una futura reunión bilateral.