Las organizaciones feministas de Madrid ven en el pacifismo un elemento fundamental de su identidad y subrayan que la oposición a la guerra forma parte de la historia del movimiento, según consignó Europa Press. Durante las marchas del 8 de marzo, tanto el Movimiento Feminista de Madrid (MFM) como la Comisión 8M ubicaron el rechazo a los conflictos armados y la reivindicación de los derechos de las mujeres en el eje de sus mensajes, a pesar de las diferencias sobre la abolición de la prostitución y la Ley Trans que las han mantenido separadas en ediciones anteriores.
El medio Europa Press reportó que, aunque las dos organizaciones realizaron movilizaciones por separado en la capital con motivo del Día Internacional de la Mujer, este año coincidieron en destacar la consigna 'No a la guerra'. Las portavoces de ambas plataformas recalcaron que el feminismo siempre ha promovido la paz y ha defendido el respeto al derecho internacional, recordando que en el contexto de los conflictos armados, las mujeres suelen ser víctimas de violencia, desplazamientos forzados y explotación.
PUBLICIDAD
El reciente ataque impulsado por EE. UU. e Israel contra Irán marcó la agenda pública y política en la semana previa a las manifestaciones, de acuerdo con lo informado por Europa Press. La postura oficial del Gobierno de España, expresada por el presidente en una declaración institucional, se resumió en las palabras: “No a la guerra”. Posteriormente, en el acto estatal del Día de la Mujer, el presidente vinculó la defensa de la paz con los valores del feminismo y señaló: "Los derechos de las mujeres y de las niñas, las libertades de los pueblos, nunca deben ser coartada para lanzar guerras que responden a otros intereses".
El Movimiento Feminista de Madrid declaró a Europa Press que su tradición antibelicista no responde a coyunturas políticas concretas, sino que se trata de un posicionamiento que define la historia del feminismo. Esta organización resaltó que la oposición a la guerra implica, también, rechazar cualquier instrumentalización de los derechos de las mujeres por parte de regímenes opresivos. Mencionaron de manera específica el caso de Irán, al destacar que “el feminismo ha denunciado y seguirá denunciando con firmeza a regímenes como el iraní, que persigue, encarcela y reprime a las mujeres que luchan por sus derechos”.
PUBLICIDAD
Durante la manifestación organizada por el MFM, que se desarrolló desde Cibeles hasta la Plaza de España bajo el lema “Frente a la barbarie patriarcal, feminismo internacionalista: ¡Ni veladas, ni explotadas, ni prostituidas!", la Delegación del Gobierno contabilizó la participación de unas 11.000 personas, mientras que la cifra estimada por quienes convocaron alcanzó las 20.000 asistentes. Europa Press detalló que el MFM consideró muy favorable la respuesta recibida y afirmó que la presencia aumentó respecto al año anterior, reforzando una tendencia de crecimiento en esta cita anual.
Según las representantes del MFM, el alza en la participación sugiere que un mayor número de personas comparte las reivindicaciones del feminismo abolicionista y apoya una agenda centrada en los derechos de las mujeres y en la denuncia de modalidades específicas de explotación por sexo. En declaraciones al citado medio, las portavoces sostuvieron que “cada vez más personas entienden que la prostitución y la explotación reproductiva no son ‘elecciones individuales’, sino formas de explotación que afectan sobre todo a las mujeres más vulnerables”. Plantearon que el reconocimiento de esta realidad en el debate público es resultado del trabajo que vienen realizando desde hace años.
PUBLICIDAD
El MFM sostuvo que su manifestación representa la defensa de la agenda histórica del movimiento y busca visibilizar en el espacio público los problemas que afectan a las mujeres: violencia de género, explotación sexual, desigualdad económica, brecha salarial o la sobrecarga de trabajo de cuidados no remunerados. Calificaron el 8 de marzo como el día en que las mujeres toman las calles para colocar estos asuntos en el centro de la agenda social y política.
En paralelo, la Comisión 8M realizó su propia convocatoria desde Atocha hasta las inmediaciones del metro de Sevilla bajo el lema "Feministas Antifascistas. Somos más. En todas partes". Según datos de la Delegación del Gobierno citados por Europa Press, la asistencia rondó las 24.000 personas, mientras que las organizadoras elevaron la cifra a 165.000. La Comisión 8M valoró el evento como una demostración de la capacidad del movimiento para movilizar a gran parte de la sociedad y enfrentarse al avance de ideologías contrarias a los derechos humanos.
PUBLICIDAD
Portavoces de la Comisión 8M enfatizaron que el rechazo a la guerra constituye una reivindicación histórica del feminismo. “Nosotras siempre hemos estado ahí. Nos alegramos de que por fin el Gobierno lo entienda y esperamos que sea coherente y consecuente”, expresaron durante la jornada y según recogió Europa Press. También restaron importancia a la manifestación alternativa en la ciudad, tildando la marcha del MFM de “minoritaria”. Argumentaron que la movilización que ellas lideran encarna el feminismo que defiende los derechos de “todas y todes”, y mantienen que esa visión continúa siendo mayoritaria y una alternativa frente a lo que consideran una “rearme patriarcal”.
El despliegue de ambas plataformas en la capital expuso las diferencias de enfoque sobre temas controversiales como la abolición de la prostitución o el reconocimiento de derechos para las personas trans. No obstante, Europa Press señaló que la coincidencia de sus mensajes sobre la paz y la oposición a la guerra permitió que el pacifismo y la agenda abolicionista ocuparan un lugar central en la jornada, resaltando el papel de las mujeres y sus demandas en la discusión pública en torno a los conflictos armados y la defensa de los derechos humanos.
PUBLICIDAD