Podemos proclama el feminismo como "movimiento de paz" y reivindica el 'No a la guerra' para "hacer frente" a Trump

La representación del partido manifestó que la lucha por la equidad de género coincide con la defensa de la paz, exigiendo la salida de la OTAN y el respeto de derechos para mujeres, migrantes y colectivos vulnerables ante discursos extremistas

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Durante las manifestaciones celebradas el 8 de marzo en Valladolid, la dirigente LGTBIQA+ de Podemos, Mar Cambrollé, caracterizó el feminismo como un “movimiento por la paz” y ligó esa reivindicación con la exigencia de decir “no a la guerra”, una consigna que, según expresó ante los medios, representa una postura ideológica que impulsa la salida de la OTAN y la retirada de bases militares estadounidenses de territorio español. Según informó la fuente, Cambrollé definió ese rechazo a la guerra como un principio que cobra relevancia en el actual contexto político, señalando especialmente la figura de Donald Trump, a quien acusó de constituir una amenaza directa a los derechos de mujeres, migrantes y sectores desfavorecidos.

La convocatoria de este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, reunió a representantes de Podemos que insistieron en la necesidad de enfrentar discursos considerados extremistas y reaccionarios. Tal como publicó la fuente, Cambrollé advirtió respecto al riesgo que representa la retórica de Trump, calificándole como “psicópata, asesino y pedófilo”, además de denunciar su influencia global en la restricción de derechos para los grupos más vulnerables. En sus declaraciones, precisó que el posicionamiento pacifista de la formación política no queda limitado a una consigna, sino que implica un proyecto político firme que conlleva cambios en la soberanía militar y la política internacional del Estado español.

De acuerdo con lo expuesto por el medio, la secretaria de Feminismo de Podemos, Sandra San José, se sumó a la jornada señalando la importancia de revalidar en las calles las conquistas del movimiento feminista, sobre todo en el contexto actual que describió como una etapa de “gran reacción del fascismo y de la extrema derecha”. Según reportó la fuente, San José subrayó que el feminismo ha experimentado avances recientes, pero que estos se ven amenazados por fuerzas políticas contrarias, haciendo imprescindible la movilización social y la vigilancia permanente en la defensa de los derechos alcanzados.

En el marco de la manifestación en Valladolid, la representante feminista destacó la situación de las mujeres en Castilla y León, afirmando que aún enfrentan una condición de desigualdad legal. Detalló, según consignó la fuente, que las mujeres de la región no cuentan con pleno acceso a la interrupción voluntaria del embarazo en la red pública de salud, lo que a su juicio las mantiene en una posición de “ciudadanas de segunda”. Exigió que el derecho al aborto pueda garantizarse en cualquiera de los hospitales públicos existentes en las nueve provincias de la comunidad autónoma.

Al ampliar estas exigencias, San José sostuvo, según publicó la fuente, que el feminismo defendido por Podemos se asienta en bases inclusivas, declarando que es “transincluyente, antirracista y anticapacitista”. Enfatizó que la lucha del 8 de marzo no puede concebirse sin la implicación de todas las mujeres, independientemente de su origen, orientación o condición, y remarcó la necesidad de unidad y solidaridad entre los colectivos para hacer frente a cualquier retroceso.

La jornada de manifestaciones en Valladolid, según reportó el medio, se inscribió dentro de un movimiento más amplio que busca visibilizar las demandas sociales de mujeres, migrantes y colectivos vulnerables frente a los discursos políticos y sociales que, a juicio de las portavoces de Podemos, amenazan la vigencia de los derechos fundamentales conquistados. Las intervenciones institucionales, reclamadas en los discursos de las representantes, se plantearon como un paso imprescindible para garantizar que estos sectores puedan ejercer plenamente sus derechos sin discriminación ni obstáculos administrativos o legales.

El enfoque dado por las portavoces de Podemos, recogido por el medio, vinculó la lucha feminista con causas transversales relativas a la paz, el antirracismo y la justicia social. Según detalló la cobertura de la fuente, este posicionamiento manifestó la convicción de que la defensa de los derechos de las mujeres está irremediablemente conectada con una visión crítica hacia las estructuras militares internacionales y hacia los discursos políticos que promueven la exclusión y la desigualdad. Dicha postura se reflejó en el llamado a repensar la política exterior y la defensa desde una mirada feminista, así como en la exigencia de implementar políticas públicas que atiendan las necesidades específicas de los colectivos más afectados por la ola de discursos extremistas.

Durante el desarrollo de la protesta, según consignó el medio, las representantes de Podemos reiteraron su rechazo a aceptar retrocesos en materia de derechos y aseguraron que no cesarán en su empeño de denunciar y enfrentar cualquier intento de limitar los logros obtenidos por el movimiento feminista en España.