
El Movimiento Feminista de Madrid (MFM) ha situado el rechazo a la guerra y la denuncia de sus consecuencias para las mujeres como centro de su manifestación por el Día Internacional de la Mujer, advirtiendo que los conflictos armados impactan de manera más severa en la vida femenina. De acuerdo con el medio Europa Press, las participantes iniciaron la marcha en la Plaza de Cibeles después del mediodía, portando una pancarta con el lema “Frente a la barbarie patriarcal, feminismo internacionalista: ¡Ni veladas, ni explotadas, ni prostituidas!”, y pronunciando consignas en las que se oponían tanto al uso obligatorio de velos religiosos como al sistema prostitucional.
Tal como publicó Europa Press, las manifestantes corearon frases como “No estamos todas, faltan las asesinadas”, “Ni velos, ni burkas, libres nos queremos” y “El feminismo es abolicionista”, expresando sus demandas por la erradicación de la violencia de género y la protección de los derechos femeninos. Las consignas también hicieron referencia a la situación internacional, con mensajes dirigidos a finalizar los conflictos bélicos (“Arriba todas a luchar, con las guerras vamos a acabar”, “Madrid a Gaza la lucha no se aplaza”), posicionando la protesta en apoyo a la paz y enfatizando que las mujeres figuran entre las principales damnificadas en situaciones de guerra.
El medio Europa Press detalló que, durante el evento, numerosas participantes portaron carteles con mensajes como “Hombres al mando puteros acosando”, “La esclavitud fue abolida ¿y la prostitución para cuándo?” y “Lo que hacía Epstein ya lo vimos en el porno”, en alusión a la explotación sexual y la mercantilización de los cuerpos femeninos. Además, las representantes del MFM alertaron en su manifiesto que el patriarcado “recrudece su ofensiva en todo el mundo”, señalando que el cuerpo de las mujeres se utiliza como “territorio conquistable, como fuerza de trabajo barata, como mercancía sexual, reproductiva o laboral”.
Europa Press reportó que el manifiesto elaborado para la manifestación cuestionó con dureza el sistema prostitucional, describiéndolo como una de las formas más visibles y agresivas de violencia patriarcal. Las organizadoras negaron que la prostitución pueda considerarse un empleo legítimo y demandaron la aprobación de una legislación abolicionista que penalice tanto a quienes obtienen réditos económicos de esta actividad como a los usuarios. El texto también figura como una crítica explícita a plataformas digitales asociadas con la explotación sexual, mencionando como ejemplo “OnlyFans explotación sexual”.
En relación con los símbolos religiosos, el MFM denunció los fundamentalismos políticos y religiosos que obligan a millones de mujeres a cubrirse con indumentaria impuesta como el velo o el burka. El colectivo argumentó que estas prácticas no constituyen una cuestión cultural, sino una forma de dominación, reivindicando el derecho de las mujeres a vivir al margen de controles, prohibiciones y castigos. Frases como “El velo es control, tortura y sumisión” resaltaron en la movilización.
Según informó Europa Press, el MFM ha solicitado también la derogación de la Ley Trans, sosteniendo que esta normativa “promociona terapias de conversión que dicen a jóvenes lesbianas que son hombres, y a jóvenes gays que son mujeres”. Las abolicionistas consideraron que este planteamiento reproduce formas antiguas de homofobia y lesbofobia. Además, la organización exigió el fortalecimiento de los servicios públicos, proponiendo una sanidad pública libre de violencia obstétrica, una educación pública laica y coeducativa destinada a combatir el machismo y servicios sociales que no excluyan a las mujeres en situación de vulnerabilidad.
La convocatoria del MFM incluyó propuestas como la creación de un sistema público de cuidados para eliminar la sobrecarga que históricamente recae sobre las mujeres, junto con la regularización de las mujeres migrantes, consideradas especialmente vulnerables cuando desarrollan su actividad laboral en condiciones ilegales. Las demandas recogidas por Europa Press incluyeron la abolición de toda forma de explotación laboral que refuerce la subordinación económica de las trabajadoras.
En cuanto a la presencia política, Europa Press consignó que asistieron a la manifestación diputados y senadores del Partido Popular, incluyendo al vicesecretario de Educación e Igualdad, Jaime de los Santos. La ministra de Igualdad, Ana Redondo, quien había participado en años anteriores, asistió en cambio al evento organizado en Valladolid.
El medio remarcó que la celebración del 8 de marzo en Madrid se dividió este año en dos manifestaciones autorizadas: la del Movimiento Feminista de Madrid y otra promovida por la Comisión 8M, que partió desde la estación de Atocha y contó con la presencia de representantes del PSOE, Sumar y Podemos. La coincidencia de ambas movilizaciones en la capital madrileña evidencia una persistente división interna en el movimiento feminista en España. Durante los recorridos también se registraron intercambios de consignas, incluyendo situaciones de tensión como los gritos de “fuera fascistas” registrados en Cibeles tras el paso de manifestantes con banderas nacionales por el lugar donde se desarrollaba la marcha del MFM.
A lo largo de la jornada, los mensajes refrendaron el compromiso del Movimiento Feminista de Madrid con la abolición del sistema prostitucional, la defensa de los derechos sexuales y reproductivos, la denuncia contra la violencia de género institucional y simbólica, y el impulso de leyes y medidas que amplíen las garantías de igualdad entre mujeres y hombres. Europa Press destacó el énfasis de la organización en la dimensión internacionalista del feminismo y la necesidad de respuestas integrales ante contextos de guerra, violencia y exclusión que afectan de forma diferenciada a la población femenina.