El Gobierno responde a Trump que si quiere cortar el comercio debe respetar a las empresas y los acuerdos con la UE

Fuentes oficiales recalcan que cualquier revisión de la relación bilateral exige cumplir normas internacionales y salvaguardar la autonomía empresarial, mientras subrayan que España está preparada para afrontar eventuales consecuencias y mantener sus compromisos comerciales junto a la Unión Europea

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Fuentes gubernamentales españolas han subrayado la capacidad del país para afrontar potenciales impactos y brindar apoyo a los sectores que pudieran resultar perjudicados, así como ampliar y diversificar las cadenas de suministro en caso de que se modifique la relación comercial con Estados Unidos. Según reportó el medio que difundió la información, el Ejecutivo considera que, ante cualquier revisión en la relación bilateral, Estados Unidos debe ceñirse a la legalidad internacional, salvaguardar la autonomía de las empresas privadas y respetar los acuerdos entre la Unión Europea y Washington. Los funcionarios del Gobierno central insisten en que España dispone de los recursos necesarios para hacer frente a posibles consecuencias y revalidan su compromiso con los tratados firmados a nivel comunitario.

De acuerdo con la información publicada, esta postura surge como respuesta directa a las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien anunció que cortaría por completo el comercio con España tras la negativa de Madrid a permitir el uso de las bases militares de Rota y Morón en la operación militar estadounidense contra Irán. Trump, en la comparecencia desde el Despacho Oval junto al canciller alemán Friedrich Merz, expresó su desacuerdo con la posición española y calificó al país como un aliado “terrible”, al tiempo que manifestó su deseo de dejar de “tener nada con España”. El mandatario también reiteró sus reproches al presidente Pedro Sánchez por no comprometerse a incrementar el gasto en Defensa al 5% del PIB, nivel acordado entre los aliados de la OTAN en la cumbre realizada el verano anterior en La Haya.

El medio detalló que fuentes de Moncloa recordaron la condición de España como miembro clave de la OTAN y su cumplimiento con los compromisos dentro de la defensa del territorio europeo. A esto se añade el perfil exportador del país, identificado como una potencia dentro de la Unión Europea y como socio comercial fiable para casi doscientos países, entre ellos Estados Unidos, con quien mantiene históricas relaciones económicas de beneficio mutuo.

El Gobierno español, según consignó la fuente, reiteró su disposición a promover el libre comercio y la cooperación económica internacional, siempre sobre la base del respeto mutuo y la observancia de la legalidad internacional. En este contexto, fuentes oficiales subrayaron: “lo que la ciudadanía pide y merece es más prosperidad, no más problemas”, mostrando así la orientación del Ejecutivo hacia la estabilidad y el bienestar económico frente a eventuales tensiones comerciales externas.

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, había declarado en una rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que no esperaba ninguna consecuencia para España tras la decisión de negar el uso de las bases militares a la operación estadounidense contra Irán. Según reportó el medio, Albares argumentó que la actuación de Washington carece del respaldo del Consejo de Seguridad de la ONU y no entra dentro del marco establecido en el convenio bilateral que regula la presencia y utilización de las instalaciones militares por parte de las fuerzas estadounidenses.

En ese mismo encuentro con los medios, Albares manifestó que no existió contacto entre el Gobierno de Madrid y la Administración de Trump, y precisó que no se había recibido ninguna queja formal respecto a la postura española. Dicho posicionamiento gubernamental responde a la preocupación por defender la soberanía española sobre las bases militares de Rota y Morón, cuyos términos de uso están especificados en los acuerdos firmados entre ambos países y requieren el cumplimiento de condiciones previamente acordadas.

El medio recogió que tanto la reacción de Moncloa como las declaraciones de Albares recalcan la disposición del Gobierno de Pedro Sánchez para preservar los derechos y responsabilidades de España como parte de la comunidad internacional, manteniendo la defensa de las empresas nacionales y del marco jurídico vigente en el trato con socios comerciales como Estados Unidos.

El anuncio de Trump se enmarca en un contexto de tensiones tras la negativa española a colaborar en la citada operación militar en Oriente Medio, lo que ha servido de origen para una serie de declaraciones cruzadas y advertencias respecto al futuro de las relaciones comerciales y militares entre ambos Estados. Según publicó la fuente, la respuesta del Ejecutivo español enfatiza la voluntad de buscar soluciones desde el diálogo, salvaguardando la legalidad y los intereses de los sectores nacionales potencialmente afectados en medio de cualquier circunstancia adversa que pueda derivar de la situación diplomática actual.