
La ejecución íntegra de los 'warrants' por parte de American Airlines dependerá de la obtención previa de la autorización de las autoridades brasileñas de competencia, de acuerdo con los requisitos fijados en el Acuerdo de Suscripción de 'Warrants'. Este proceso es uno de los pasos pendiente para formalizar la inyección de capital planeada en Azul, con el objetivo de reforzar la posición financiera de la aerolínea tras su salida del proceso de protección del Capítulo 11. Según detalló Azul en un comunicado, tanto United Airlines como American Airlines han alcanzado un compromiso para aportar conjuntamente 200 millones de dólares (169 millones de euros), en apoyo al plan de reestructuración de la compañía brasileña.
Tal como publicó Azul, cada una de las aerolíneas estadounidenses realizará una inversión de 100 millones de dólares (84 millones de euros). United Airlines hará su contribución a través de la más reciente oferta pública de acciones de Azul, cuyo cierre está agendado para el 20 de febrero. En cambio, American Airlines concretará su inversión mediante la suscripción de 'warrants', instrumentos cuyo ejercicio está condicionado, además de la aprobación regulatoria, al cumplimiento de varias cláusulas previas estipuladas en el acuerdo correspondiente.
El medio detalló que Azul ha alcanzado también un acuerdo adicional de inversión con algunos de sus actuales acreedores. Dicho acuerdo prevé una inyección adicional de 100 millones de dólares (84 millones de euros), igualmente a ejecutarse en el marco de la oferta pública de acciones. Esto refleja la estrategia de la compañía para sumar capital fresco, tanto a través de nuevos socios como mediante el respaldo de acreedores previos, en el contexto de la finalización de su proceso de reorganización.
Además, Azul firmó acuerdos autónomos para la suscripción de 'warrants' tanto con United Airlines como con un conjunto de acreedores, de manera paralela y específicamente como parte de la preparación para la culminación del proceso del Capítulo 11. Según consignó Azul, en el supuesto de que estos 'warrants' sean ejercidos en su totalidad, la inversión de United Airlines podría incrementarse hasta en 15 millones de dólares (12 millones de euros) adicionales, mientras que el grupo de acreedores tendría la opción de aumentar su aportación en hasta 8 millones de euros más.
Los ‘warrants’ firmados bajo estos nuevos acuerdos no otorgarán a sus tenedores derechos de gobernanza ni políticos adicionales a los que establecen la Ley de Sociedades Anónimas vigente en Brasil, indicó Azul en su nota informativa. Esto delimita el alcance de participación de los nuevos inversores y acreedores, circunscribiendo su influencia sobre la compañía a lo previsto estrictamente en la legislación societaria.
La materialización de estas operaciones de inversión está condicionada al cumplimiento de una serie de requisitos previos. Entre estos figuran la apertura y culminación del periodo durante el cual los accionistas actuales pueden ejercer su derecho de preferencia ante la emisión de los mencionados 'warrants', la puesta en marcha formal del plan de reestructuración adoptado por Azul, la conclusión exitosa de la oferta pública de acciones, y la obtención de cualquier permiso regulatorio adicional que exijan las autoridades correspondientes.
El fortalecimiento de los recursos financieros, producto de estas inversiones, busca garantizar la viabilidad a largo plazo del operador, tras su salida del proceso de protección bajo la normativa estadounidense de bancarrotas. La entrada de los nuevos fondos constituye una etapa crítica en la hoja de ruta fijada por Azul para consolidar su recuperación y reactivar sus operaciones bajo un nuevo esquema de capitalización, según publicó la compañía.