
Mahmut Tanal, diputado del Partido Republicano del Pueblo (CHP), resultó con una hemorragia nasal tras recibir un golpe de Osman Gokcek, representante del Partido Justicia y Desarrollo (AKP), durante una sesión en la Asamblea Nacional de Turquía. Este hecho ocurrió en el contexto de la jura de Akin Gürlek como nuevo ministro de Justicia y Mustafá Ciftci como titular de Interior. Según informó el medio Oksijen, la designación de Gürlek, antiguo fiscal general de Estambul y figura polémica por su historial de decisiones judiciales contra miembros de la oposición, desencadenó una confrontación física entre parlamentarios de ambas formaciones políticas.
El periódico Oksijen detalló que el ambiente en la cámara se tensó cuando los diputados del CHP, muchos de los cuales han sido blanco de investigaciones ordenadas por Gürlek, manifestaron su rechazo a la investidura. El vicepresidente del grupo parlamentario de la oposición, Murat Emir, calificó la ceremonia como “absolutamente nula” y afirmó que Gürlek asistió al evento sin invitación, asegurando que la tribuna permanecía prácticamente sitiada por la presencia policial y la presión oficialista. Murat Emir expresó que “Akin Gürlek ha pisoteado la ley en Estambul. Su nombramiento supone un desafío a la ley y la democracia”. Sus declaraciones fueron recogidas por Oksijen y reflejan el descontento de la oposición respecto a la llegada del nuevo ministro a la cartera de Justicia.
El enfrentamiento físico entre los legisladores sobrepasó los límites habituales de la rivalidad parlamentaria. Diputados de ambos partidos protagonizaron empujones, manotazos, patadas y puñetazos, lo que acabó afectando la integridad física de Mahmut Tanal y elevando aún más el nivel de tensión política. Esta pelea marcó el tono de una jornada en la que el proceso de investidura de los ministros, lejos de transcurrir con normalidad, puso de manifiesto las profundas divisiones en la política turca y la inquietud de la oposición ante el ascenso de Gürlek.
La sesión se celebró un día después de que el gobierno turco publicara la decisión del presidente Recep Tayyip Erdogan de modificar la titularidad de los ministerios de Justicia e Interior. Ante este anuncio, el líder del CHP envió un mensaje a los diputados de su formación solicitando su presencia sin excepción en el pleno en el que Akin Gürlek asumiría oficialmente el cargo. Gürlek, antes de ser fiscal general en Estambul, había ocupado el puesto de ‘número dos’ en el Ministerio de Justicia, y a lo largo de 2024 lideró investigaciones y juicios contra figuras prominentes del CHP.
Ekrem Imamoglu, alcalde de Estambul y uno de los dirigentes opositores más relevantes del país, ha sido uno de los principales objetos de las acciones judiciales impulsadas por Gürlek. Oksijen subrayó que en marzo de 2025 el fiscal emitió una orden de arresto contra Imamoglu el mismo día en que fue designado como candidato presidencial por el CHP, una medida ampliamente percibida por sectores opositores y parte de la sociedad turca como un intento de injerencia política que desencadenó protestas ciudadanas de gran magnitud. Actualmente, Imamoglu enfrenta varios procesos judiciales, entre ellos uno en el que la Fiscalía solicitó más de 2.000 años de prisión para el edil, además de otra causa por supuestamente haber cuestionado la integridad de Gürlek.
Las controversias que rodean la figura del nuevo ministro de Justicia no se limitan al caso del alcalde de Estambul. Durante su periodo como fiscal, Gürlek también dirigió investigaciones contra diversos miembros del CHP, por cargos que van desde corrupción hasta supuestos vínculos con el terrorismo e insultos al presidente Erdogan. El propio líder de la formación opositora, Özgür Özel, ha sido objeto de un proceso por presuntas amenazas e insultos en contra del nuevo ministro, conforme reportó el diario Oksijen.
Pese a la oposición y a las denuncias de irregularidades en la ceremonia, tanto Gürlek como Ciftci juraron sus cargos y asumieron sus funciones ministeriales en un clima de tensión. Al prometer su cargo, Gürlek declaró su compromiso de mantener una actitud firme en la lucha contra la delincuencia y remarcó su intención de acelerar los procesos judiciales, reforzar la infraestructura digital del sector y trabajar para fortalecer la seguridad jurídica en Turquía. Según publicó Oksijen, el nuevo titular de Justicia expresó su disposición a coordinar con actores del poder judicial, la academia, el colegio de abogados, organizaciones de la sociedad civil y la ciudadanía "para impulsar un Estado de derecho más sólido".
La sesión de investidura, distorsionada por los disturbios y la confrontación, reflejó la polarización existente en el Parlamento turco y la preocupación del principal partido opositor ante una figura que, como fiscal, ha tomado reiteradas decisiones judiciales en contra de sus dirigentes. La jornada dejó en evidencia el impacto que puede tener en la vida política de Turquía la designación de funcionarios vinculados con procesos judiciales de alto perfil que afectan directamente a la oposición.