
Durante la sesión de control en el Parlament, Òscar Ordeig, conseller de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat, mostró su inquietud respecto a las consecuencias que podría tener el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur para el sector agrario de Cataluña. Según consignó el medio, Ordeig enfatizó la necesidad de establecer una alianza con las organizaciones y actores del sector primario para reforzar la capacidad de influencia ante desafíos presentes y futuros, en particular ante las negociaciones que se mantienen sobre el pacto con Mercosur y la Política Agrícola Común (PAC).
Tal como publicó la fuente, el conseller expresó: “Defenderé los intereses de la agricultura catalana ante el Ministerio y Bruselas, en la posición que acordemos del Mercosur o la PAC, la pesca y todos los retos que nos jugamos en 2026, que son muchísimos”. Esta declaración se produjo como respuesta a una interpelación formulada por la diputada Montse Bergés, de Esquerra Republicana, en la que se abordó la postura catalana frente a la actualidad agrícola y ante los procesos de negociación con organismos europeos.
En ese contexto, Ordeig admitió estar preocupado por el posible impacto económico y social que el pacto entre la Unión Europea y el bloque Mercosur podría provocar en la agricultura catalana. Según manifestó al medio, el conseller instó a “hacer un frente común junto al sector para tener más fuerza”. De acuerdo con el medio, el responsable de la cartera de Agricultura pidió dejar de lado diferencias políticas a favor de la unidad de acción que permita defender los intereses de los productores locales en un momento que considera crucial.
El medio también detalló que Ordeig se refirió a la importancia de abordar los retos que la comunidad agrícola catalana enfrentará en 2026, una fecha que marcará hitos relevantes debido a la entrada en vigor de distintas normativas y acuerdos internacionales. Para Ordeig, estos desafíos hacen imprescindible alcanzar consensos internos sobre temas como el acuerdo con Mercosur y el futuro de la PAC, con el objetivo de acudir con una voz común al Ministerio y a las instituciones comunitarias en Bruselas.
Además, en respuesta a una intervención de Jeannine Abella, diputada de Junts, Ordeig señaló que el Govern debe reforzar las políticas dirigidas a apoyar la bioseguridad dentro del sector. Al dirigirse a la bancada de Junts, les instó a colaborar en lugar de mantener actitudes contraproducentes: “¿El pim pam pum sabe qué alimenta? La antipolítica”, declaró el conseller, según consignó el medio, en alusión a dinámicas de confrontación política que, en su opinión, no contribuyen a resolver los problemas que enfrenta el sector. En ese sentido, remarcó la necesidad de cooperación entre formaciones políticas para garantizar la implementación de medidas destinadas a aumentar la protección contra amenazas sanitarias y fitosanitarias.
El medio reportó que el conseller puso énfasis en la relevancia de estas políticas de bioseguridad debido a los múltiples riesgos que experimenta la agricultura catalana, derivados tanto de factores externos vinculados a la globalización de los mercados como de nuevas exigencias en materia de sanidad vegetal y animal. Ordeig reiteró que el trabajo conjunto resulta fundamental para adaptar los instrumentos de apoyo a la realidad cambiante y defender el tejido productivo en un contexto internacional complejo.
En suma, de acuerdo con la cobertura del medio, Òscar Ordeig expuso ante el Parlament la postura de la Generalitat en defensa de los intereses catalanes frente a los cambios que puedan derivarse de acuerdos internacionales como el de Mercosur, subrayando la urgencia de fortalecer la unidad interna del sector agrícola y político, y destacando la importancia de actualizar y mejorar las políticas de bioseguridad para afrontar de manera efectiva los desafíos del próximo ciclo.