
Elisa Mouliaá sostuvo que, tras recibir el más reciente escrito de la Fiscalía solicitando la absolución de Íñigo Errejón por considerar que existió consentimiento, decidió revertir la retirada de su acusación y continuar con el proceso judicial. De acuerdo con el medio La Razón, Mouliaá informó al juez su decisión de seguir adelante con la denuncia, a pesar de las dificultades personales y el ambiente adverso que percibe en torno al caso.
La Razón detalló que la actriz, a principio de la semana anterior, había manifestado su intención de abandonar el caso, pero la petición de la Fiscalía para exculpar al exdiputado generó que reconsiderara su postura. Según el medio, Mouliaá compareció en los Juzgados de Plaza de Castilla para comunicar formalmente su cambio de posición, tras una noche marcada por la incertidumbre y el malestar. Mouliaá hizo pública su determinación: “Después de una noche muy revuelta, reflexionando muchísimo, he decidido que voy a continuar con el procedimiento porque me ha parecido deleznable que la Fiscalía, después de que yo me haya retirado, escriba un escrito de absolución, diciendo además que sí que hubo consentimiento, algo que me parece muy ruin porque él no ha presentado una sola prueba de que sí que hubo consentimiento”.
Antes de ingresar a los juzgados, en declaraciones recogidas por La Razón, Mouliaá manifestó su frustración ante las reacciones institucionales y la cobertura mediática en torno a su denuncia. Según sostuvo, “es un sistema que realmente te debilita y te hace querer tirar la toalla, porque es muy difícil luchar realmente con unas instituciones que no ayudan y con un sistema mediático que te hunde, que saca bulos, que te desacredita”. Esta situación, aclaró, le ha generado importantes consecuencias personales, como tener que acudir al hospital recientemente tras experimentar un ataque de ansiedad.
Mouliaá argumentó ante periodistas y cámaras que la Fiscalía, al solicitar la absolución de Errejón tras su retirada inicial, facilita que se dude de la veracidad de su testimonio e, incluso, que puedan acusarla de haber presentado declaraciones falsas. Recalcó: “Se ha demostrado que mi denuncia no es falsa y me parece terrible que ahora con el escrito de Fiscalía, con mi retirada, lo puedan utilizar para acusarme a mí de testimonio falso. Cuando mi testimonio es veraz, no me he inventado una sola coma y esto me parece vergonzoso, vergonzoso. Y voy a ir hasta el final. Ahora sí que sí voy a ir hasta el final”.
El medio La Razón reportó que durante su intervención pública, Mouliaá insistió en que, durante aproximadamente diez meses, aportó mensajes y pruebas elaboradas el día de los hechos que, según sus palabras, daban cuenta de acoso y humillación. Afirmó que existe documentación pericial y escritos psicológicos que respaldan el impacto que el presunto delito habría tenido en su salud mental, incluyendo un diagnóstico de estrés postraumático.
En su declaración también hizo referencia a la dinámica mediática que considera adversa. Indicó que percibe descrédito y difusión de bulos respecto a su versión, mientras, a su juicio, cualquier victoria judicial suya se silencia y las de la contraparte adquieren gran notoriedad pública. “Cualquier cosa, cualquier victoria judicial, se ha silenciado. En cambio, las suyas se han hecho tremendamente ruidosas y el odio que tiene que soportar una víctima es horrible y es normal que no se atrevan a dar el paso”, sostuvo según señaló La Razón.
Además, Mouliaá apeló a las demás víctimas que han presentado denuncias, pidiendo colaboración y testimonio, aunque sea de forma anónima. Lo expresó diciendo: “Desde aquí pido a todas las víctimas por las que yo denuncié que por favor, si no quieren testificar, si no quieren personarse ante la policía de forma oficial, que al menos lo hagan de forma anónima, como ha pasado con las de Julio Iglesias, que no se han revelado sus nombres, pero que al menos se personen y testifiquen porque eso es una prueba”. Solicitó también la ayuda de Cristina Fallarás, quien habría presentado elementos relevantes para la causa.
La Razón informó que, tras comparecer ante el juez Adolfo Carretero, Mouliaá se mostró más serena y reiteró que el motivo principal de su decisión residió en el escrito de la Fiscalía que abogaba por la absolución de Errejón. Subrayó lo que consideró una incoherencia dentro del proceso: “Me parece todo muy incongruente y que realmente el juez le ha imputado y está procesado, y eso solo pasa después de una fase de instrucción con unas pruebas sólidas. Y que después de todo esto la Fiscalía le quiera absolver, pues mira, sinceramente es que me parece deleznable. Deleznable y totalmente hipócrita e incongruente con el discurso que llevan y con la protección de las víctimas en este país. Así que ya está”.
Durante sus declaraciones, vertidas en distintos momentos ante los medios y confirmadas por La Razón, insistió en que el juez le ha dado credibilidad, que el proceso sigue adelante porque existen pruebas en la causa y que espera que la opinión pública tome en cuenta los hechos. Expresó: “Es vergonzoso, estoy con la conciencia tranquila. Y el juez me cree. Y el juez le ha procesado y quiere ir hasta el final. Y esto es lo que yo quiero que la gente vea. Ya está”.
La Razón consignó que Íñigo Errejón no se presentó en los juzgados para retirar la notificación de apertura de juicio oral, un acto procesal que estaba pendiente tras la decisión del juez de procesarlo. Mouliaá señaló que mantendrá la acusación particular, y su propósito es agotar todas las vías judiciales pese al clima de hostilidad que declara haber vivido desde el inicio del caso.
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