El Rey Felipe VI inaugura la XLIV edición FIMA marcada por el malestar por Mercosur

Miles de profesionales acuden a la feria de Zaragoza, en medio de una tensa protesta de agricultores contra el pacto UE-Mercosur y reclamos al Gobierno por el futuro del campo, la rentabilidad y el relevo generacional

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La carta entregada a Felipe VI durante la XLIV Feria Internacional de Maquinaria Agrícola (FIMA) en Zaragoza puso de manifiesto las preocupaciones de los jóvenes agricultores sobre el futuro del campo, insistiendo en la falta de apoyo institucional y en la urgencia de políticas que favorezcan el relevo generacional y la sostenibilidad del sector. Según informó el medio, la misiva planteó inquietudes respecto al encarecimiento del acceso a la tierra, las dificultades para obtener financiación, el papel de la gran distribución en la reducción de la rentabilidad, y denunció que el sector primario se ha visto relegado en las decisiones políticas, en especial en el contexto del pacto comercial entre la Unión Europea y Mercosur. Estos reclamos sirvieron como telón de fondo a la inauguración del evento, marcada por la presencia del rey y la protesta de representantes agrarios.

El medio detalló que Felipe VI inauguró la edición número cuarenta y cuatro de la FIMA, que se desarrolla entre el 10 y el 14 de febrero, en un ambiente cargado de tensión debido al malestar generado por el acuerdo comercial entre la UE y el bloque Mercosur. Las movilizaciones del sector primario, amplificadas en el contexto de la feria, sirvieron para poner en primer plano las dificultades económicas y estructurales que enfrenta la agricultura, así como la percepción de abandono por parte de las instituciones gubernamentales y de la Unión Europea.

De acuerdo con el reporte, el monarca estuvo acompañado durante la visita al recinto expositivo por varias autoridades, entre las que figuran el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas; el presidente en funciones del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón; el delegado del Gobierno en Aragón, Fernando Beltrán; la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca; la justicia de Aragón, Concepción Gimeno, y el presidente de Feria de Zaragoza, Jorge Villarroya. La delegación recorrió diferentes puntos clave del espacio ferial, comenzando por la empresa Pulverizadores Fede, enfocada en tecnología para protección de cultivos, donde Felipe VI firmó en el libro de visitas y conversó brevemente con los expositores.

Durante el recorrido, reportó el medio, el rey recibió un trato cercano tanto por parte de los organizadores como de los asistentes, quienes aprovecharon la ocasión para fotografiarlo y grabar su paso por el recinto, en medio de estrictas medidas de seguridad. El ambiente se caracterizó por el notable interés de los asistentes y expositores en la figura del monarca, quien ya había visitado el evento en 2018.

Entre las paradas relevantes del recorrido, el medio consignó el paso de Felipe VI por el stand de Bellota Agrisolutions, especializada en repuestos para maquinaria agrícola. Además, visitó el área de FIMA Tech, dedicada a exhibir soluciones tecnológicas avanzadas para el sector, donde pasó junto al espacio expositivo de la empresa estadounidense John Deere y se fotografió con dos niños que se encontraban presentes. Otras firmas destacadas en la visita fueron la italiana Antonio Carraro, enfocada en la fabricación de tractores, y Broch, especializada en cultivos y el procesamiento poscosecha de ajo.

El momento de mayor tensión de la jornada, según informó el medio, se registró durante la parada final de la comitiva en el espacio “Aragón, sabor de verdad”, representativo del Gobierno autonómico y colindante con el área donde se agrupan las organizaciones agrarias. Allí, miembros de la Asociación Aragón Es Ganadería y Agricultura (AEGA), surgida de recientes movilizaciones en el sector primario este año, manifestaron su descontento con el ministro Planas mediante proclamas de “Planas dimisión” y lanzando acusaciones como “caradura”, “traidor” y “borrego”. Simultáneamente, lanzaron vivas al rey.

El malestar por el pacto UE-Mercosur quedó reflejado en consignas y pancartas exhibidas en diferentes stands de organizaciones agrarias. Según reportó el medio, la organización Araga mostró mensajes como “No a Mercosur” y “Los políticos nos han traicionado”, mientras que en UAGA se leía “Azcón y Rincón regalan Aragón”.

El medio especificó que representantes de asociaciones agrarias entablaron unos minutos de diálogo con el rey, así como con el presidente aragonés en funciones, el ministro de Agricultura y la comitiva oficial. Asimismo, las Juventudes Agrarias de UAGA aprovecharon la ocasión para entregar una caja con tierra procedente de las tres provincias de Aragón junto con la carta reivindicativa ya citada, en la que reclamaron medidas concretas como la promulgación de una Ley de Agricultura Familiar y la creación de un Plan Nacional de Relevo Generacional. “Como jefe del Estado nos gustaría contar con el apoyo institucional de la Corona en esta legítima y necesaria reivindicación”, indica el texto firmado por Alfredo Sanjuán, responsable del Área de Jóvenes de UAGA-COAG.

El documento detallado alude de manera concreta a problemas estructurales que afectan a los jóvenes que aspiran a incorporarse al sector agrario. Entre ellos se encuentran el encarecimiento de la tierra debido a la entrada de inversores, empresas de tecnología y proyectos de energías renovables, así como el desinterés de las entidades bancarias en financiar explotaciones de nueva creación y lo que consideran una distribución inequitativa de ayudas públicas. La carta agrega que la cadena de valor actual de la agricultura y la ganadería no permite la sostenibilidad económica de productores ni de consumidores, mientras potencia a las grandes superficies de distribución. En este sentido, el acuerdo comercial con Mercosur es visto, según expresaron los jóvenes agricultores, como una muestra de que el sector primario no ocupa un lugar prioritario en las políticas económicas del país, quedando relegado frente al industrial.

La FIMA, según el reporte, congrega en esta edición a 1.267 marcas expositoras de 35 países, siendo 649 de ellas extranjeras y 618 nacionales. La organización previó la presencia de 638 expositores directos y 31 coexpositores, distribuidos en nueve pabellones que suman un total de 88.840 metros cuadrados. Naciones como Alemania, Argentina, Australia, Austria, Bélgica, Brasil, Canadá, China, Estados Unidos, Francia, Italia y Japón están presentes con sus principales fabricantes, reforzando el perfil internacional del evento. Según expresó Jorge Villarroya, presidente de Feria de Zaragoza, la asistencia del monarca en la apertura constituye un importante respaldo simbólico al sector industrial y agrícola, así como a quienes lo integran, en un momento caracterizado por retos en materia climática, de sostenibilidad y de competencia global, agudizados por la polémica en torno a acuerdos con bloques como Mercosur e India.

Además de las reivindicaciones de los representantes del campo, la jornada dejó espacio para iniciativas empresariales y muestras de innovación local. Según publicó el medio, una empresaria aragonesa, Salz Medina, se acercó al monarca para entregarle unas palomitas de maíz elaboradas con aceite de oliva virgen extra de variedad empeltre, producto local del municipio de Agón, junto con su tarjeta de contacto. Medina, en representación de la empresa SalzySalz —dedicada a la producción de aceites de las variedades empeltre y arbequina—, fusionó la innovación culinaria con la promoción del producto regional, obsequiando a Felipe VI palomitas de diferentes sabores desarrolladas junto a la firma Pop-it, entre las que destacan las de cereza con chocolate, de aceite de oliva empeltre y de sal con chocolate y empeltre.

La programación de la feria contempla la realización de múltiples actividades técnicas, demostraciones y sesiones de exposición tecnológica. De acuerdo con las fuentes citadas por el medio, estas actividades buscan no solo exhibir avances en maquinaria agrícola sino también responder a las crecientes exigencias de sostenibilidad, digitalización y eficiencia que demanda el sector agrícola a escala global y local.

La edición de este año de la FIMA de Zaragoza, en desarrollo en medio de las tensiones provocadas por las políticas comerciales y los desafíos estructurales del sector primario, concentró tanto la atención mediática como la movilización de los distintos actores relacionados con la producción agrícola y ganadera. Tal como concluyó el medio, la cita funcionó como escenario de reivindicación y diálogo sobre la realidad rural, al tiempo que se promocionaron la tecnología, el emprendimiento y los productos agroalimentarios locales.