
Elementos como el Puente Romano de Córdoba permanecieron cerrados al tránsito peatonal por seguridad, mientras que unas mil personas tuvieron que abandonar de manera parcial cerca de setecientas viviendas debido al aumento del caudal del Guadalquivir. Según informó Europa Press, durante el fin de semana el río se situó entre los 5,9 y los 5,4 metros; estas cotas se mantuvieron estables desde el viernes hasta el domingo, tras una crecida de casi tres metros registrada entre el miércoles y el viernes. La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, a través de su Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH), consultado por Europa Press, señaló que el nivel rojo —indicador de riesgo de inundación— se activa al superar los 2,5 metros, por lo que el valor alcanzado representa más del doble de ese umbral y triplica el nivel de alerta.
Las autoridades locales informaron la implementación de un dispositivo extraordinario de asistencia para los afectados. El alcalde de Córdoba, José María Bellido, detalló que desde el viernes se habilitó el Centro Cívico de Levante, donde los vecinos evacuados pueden resolver dudas o recibir indicaciones sobre el proceso. Bellido explicó también que se ha puesto a disposición de los afectados un número de teléfono específico, el 645 598 026, y puntos de información en las áreas impactadas, atendidos por la Policía Local y los Bomberos, tal como consignó Europa Press.
El departamento de Conservación de Carreteras de Córdoba, dependiente de la Delegación Territorial de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda de la Junta de Andalucía, dispuso el corte del tránsito peatonal en el Puente Romano debido al peligro que supone el incremento del caudal. Esta decisión se acompañó de la colocación de precintos en ambos extremos de la infraestructura, que conecta la Torre de la Calahorra con la Puerta del Puente y la Mezquita-Catedral. El Ayuntamiento anunció además la colocación de nuevos obstáculos físicos para impedir el acceso al puente mientras la crecida continúe.
Europa Press recogió que, por el momento, no se prevén nuevos desalojos, aunque el alcalde advirtió que el nivel del río continúa aumentando. La previsión municipal es evitar repetir la situación vivida en febrero de 2010, cuando una crecida similar generó disturbios significativos en la zona. El número aproximado de viviendas afectadas asciende a setecientas cuatro, en su mayoría ubicadas en áreas próximas al cauce y a diversos arroyos que también experimentaron desbordamientos.
La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, según datos recogidos por Europa Press, registra en el Sistema Automático de Información Hidrológica que la altura del Guadalquivir en Córdoba alcanzó los seis metros, confirmando la tendencia de crecimiento desde el miércoles. Este comportamiento responde a la acumulación de precipitaciones aguas arriba y a la saturación de los afluentes y arroyos cercanos, que han colaborado para elevar el nivel de alerta y aumentar la vigilancia por parte de las autoridades provinciales.
El operativo de asistencia incluye la presencia continua de equipos de emergencia en los puntos críticos, así como la canalización de la información a través de las redes vecinales y las propias instituciones municipales. El Ayuntamiento de Córdoba, de acuerdo con lo publicado por Europa Press, busca así coordinar los esfuerzos de Policía Local, Bomberos y las delegaciones de la Junta de Andalucía para controlar los posibles riesgos y gestionar la atención inmediata a los damnificados.
La inundación parcial de viviendas y el cierre del Puente Romano representan las medidas visibles de un dispositivo más amplio que, según indicó el alcaldía a Europa Press, permanecerá activo hasta que los niveles del río permitan bajar la alerta. Mientras tanto, la administración local y provincial mantiene abiertos los canales de información y asistencia para responder a las necesidades de los habitantes, anticipando que cualquier evolución en la crecida será comunicada puntualmente a la ciudadanía.