
Entre los sancionados se encuentran personas y empresas de Rusia, Emiratos Árabes Unidos y Vietnam, que habrían facilitado la exportación encubierta de petróleo ruso y operaciones de ciberataque, de acuerdo con la información oficial ucraniana. El nuevo paquete de sanciones fue anunciado este lunes por el presidente Volodimir Zelenski e incluye a diez individuos y seis entidades involucrados en el apoyo logístico, financiero e informativo a actividades de Moscú destinadas a evadir las restricciones internacionales y perpetrar acciones encubiertas en el extranjero.
Según informó el medio Europa Press, el decreto firmado por el mandatario ucraniano busca alinear las sanciones nacionales con las adoptadas previamente por la Unión Europea, con el objetivo de maximizar la eficacia de las medidas restrictivas y cerrar espacios que permitan financiar la ofensiva militar rusa. La Presidencia de Ucrania detalló en un comunicado que las personas y compañías afectadas han facilitado tanto la transferencia y exportación de crudo ruso mediante la denominada “flota fantasma”, como campañas de desinformación y ciberataques dirigidos contra Kiev, la Unión Europea y la OTAN.
En el mismo comunicado recogido por Europa Press, se precisa que varios de los individuos sancionados habrían operado a través de sus propias sociedades para asegurar el suministro de petróleo ruso, sorteando así los embargos y limitaciones promovidos por Occidente. Además, se apunta que parte de los sancionados integran el Servicio de Inteligencia de Rusia, a quienes se les responsabiliza de diferentes campañas de ciberespionaje. Estas maniobras electrónicas, según las autoridades ucranianas, buscaban extraer información confidencial de agencias estatales tanto de Ucrania como de aliados europeos y del Atlántico Norte, además de causar inestabilidad en las infraestructuras tecnológicas de estos países.
Europa Press indicó que existe un componente informativo dentro del operativo sancionado, ya que entre los afectados también figuran propagandistas rusos que, según la versión oficial, habrían participado en la promoción de mensajes favorables al Kremlin y en la manipulación de la opinión pública internacional para debilitar el respaldo político y logístico a Ucrania. Dentro del grupo objeto de sanciones se incluyen ciudadanos rusos y extranjeros, así como empresas en varias jurisdicciones fuera de la Federación Rusa.
El decreto presidencial subraya la decisión de profundizar la coordinación con la Unión Europea en materia sancionatoria. Kiev ha aprobado en el último año cerca de 15 paquetes de sanciones junto a los países comunitarios para cerrar las vías de financiación que posibilitan la continuidad de la invasión rusa. Zelenski remarcó, en declaraciones recogidas por Europa Press, la necesidad de “intensificar la presión sobre el agresor y anular todas las oportunidades de financiar la guerra”. Añadió que parte de la estrategia ucraniana apunta a “socavar las actividades de Rusia no solo contra Ucrania, sino también contra los países de la Unión Europea y la OTAN”.
Europa Press explicó que la llamada “flota fantasma” hace referencia a una red de buques comerciales sin identificación clara y con estructuras empresariales opacas, que operan al margen de los sistemas de monitoreo internacional para transportar y vender petróleo ruso pese a las sanciones en vigor. Las autoridades ucranianas afirman que estas operaciones clandestinas generan recursos estratégicos para el gobierno de Moscú y permiten ampliar sus márgenes de maniobra frente a las medidas económicas impuestas por la comunidad internacional.
El paquete anunciado por Ucrania incluye restricciones sobre los activos en territorio ucraniano de los sancionados, así como la prohibición de transacciones comerciales y la participación en operaciones financieras, especificó el medio Europa Press. La Presidencia de Ucrania expresó que el alcance de las sanciones afectará tanto a los beneficios económicos derivados de la exportación energética como a la capacidad tecnológica y propagandística del aparato estatal ruso y de sus intermediarios.
El Ejecutivo ucraniano sostiene, en información consignada por Europa Press, que el refuerzo de la política de sanciones contribuye a debilitar los cimientos financieros y operativos de la maquinaria militar rusa y de sus redes de influencia internacionales. Las autoridades de Kiev advirtieron que seguirán impulsando medidas coordinadas y ampliadas en este ámbito, en colaboración con los socios europeos, hasta que se logre detener por completo la financiación exterior que sustenta el esfuerzo bélico de Moscú y sus operaciones de desinformación y ciberespionaje.