Irán anuncia la detención de cuatro extranjeros por participar en "disturbios" durante las últimas protestas

Las fuerzas de seguridad del país han arrestado a varios foráneos vinculados con incidentes violentos en Baharestán, donde se encontraron explosivos artesanales, en medio de fuertes críticas internacionales por el elevado número de fallecidos durante la crisis social

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Un operativo policial se desplegó en Baharestán luego de que se descubrieran artefactos explosivos caseros vinculados con disturbios recientes que sacudieron a la región. Las autoridades atribuyeron este hallazgo a un grupo de ciudadanos extranjeros, cuyo arresto fue confirmado en medio de la creciente presión internacional derivada del elevado número de fallecidos durante las protestas sociales. Según publicó la cadena pública iraní IRIB, las fuerzas de seguridad llevaron a cabo una redada en la que detuvieron a cuatro personas no nacionales, quienes, de acuerdo con los informes oficiales, habrían participado en los incidentes violentos.

La policía de la provincia de Teherán señaló que los detenidos se encontraban ocultos y fueron encontrados con material que incluye cuatro granadas aturdidoras fabricadas artesanalmente. Las autoridades explicaron que estos artefactos habrían sido utilizados en los disturbios ocurridos en Baharestán, aunque no ofrecieron información sobre la procedencia de los arrestados, al no revelar sus nacionalidades. Según informó IRIB, los sospechosos fueron localizados durante una irrupción policial en el lugar donde se escondían, en un ambiente marcado por el despliegue de medidas de seguridad reforzadas.

Tal como detalló IRIB, este episodio tiene lugar en el contexto de una ola de protestas recientes contra el Gobierno de Irán, que según datos oficiales ha resultado en más de 3.000 muertos. La cifra, reconocida por el propio gobierno, incluye tanto a civiles como miembros de las fuerzas de seguridad. Sin embargo, distintas organizaciones internacionales radicadas fuera del país manejan números considerablemente más elevados. Entre ellas, Human Rights Activists in Iran sostiene que el número real de fallecidos asciende a 6.842, la mayoría manifestantes, entre los que figuran 146 menores de edad.

De acuerdo con la información reproducida por IRIB, las autoridades iraníes atribuyen la agudización de la violencia en las protestas a la supuesta intervención de personas identificadas como “terroristas” y respaldadas por Estados Unidos e Irán. Los portavoces oficiales sostienen que estas redes buscarían aumentar la cifra de víctimas con la intención de facilitar una posible acción militar como parte de amenazas previas emitidas por el entonces presidente estadounidense Donald Trump.

Las manifestaciones en Irán surgieron en respuesta al deterioro de la situación económica y el descenso en la calidad de vida, de acuerdo con información proporcionada por medios oficiales y las organizaciones internacionales. A raíz de la magnitud de la crisis y las consecuencias mortales para la población civil, numerosas entidades y gobiernos han expresado su preocupación acerca del uso de la fuerza por parte de las autoridades iraníes y el tratamiento que reciben los participantes en las protestas.

El medio IRIB mencionó que hasta el momento las fuerzas policiales no han divulgado detalles adicionales sobre la identidad de los extranjeros detenidos ni sobre la naturaleza exacta de su participación en los hechos investigados. Tampoco precisaron el alcance de la operación de seguridad, cuyo objetivo declarado fue “frenar el aumento de la violencia y preservar la estabilidad en la región.”

Por otra parte, organizaciones como Human Rights Activists in Iran continúan realizando un seguimiento de la situación en el país, señalando que, según sus datos, las muertes ocurridas durante la represión de las recientes protestas exceden ampliamente las cifras reconocidas de manera oficial. Denuncian, además, la presencia de menores de edad entre las víctimas y solicitan una investigación internacional sobre lo sucedido, contexto en el cual el arresto de los extranjeros ha intensificado la atención global respecto a la crisis interna iraní.

Los incidentes en Baharestán y la respuesta de las fuerzas de seguridad representan uno de los episodios más destacados en una serie de enfrentamientos que continúan tensionando la vida política y social en Irán. Las autoridades han reiterado que mantendrán el despliegue policial e investigarán la posible existencia de nuevos focos de disturbio, mientras persiste la controversia por las cifras de víctimas y la intervención de actores extranjeros en los sucesos.