El PNV dice que no apoyará un decreto ómnibus si no se exime a pequeños caseros de la moratoria de desahucios

Advierte la formación vasca que su respaldo a nuevas iniciativas sociales dependerá de que se excluya a arrendadores individuales de las limitaciones al desalojo, sosteniendo que la carga estatal no debe recaer en quienes poseen una sola propiedad

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Durante el debate reciente sobre la regulación de los desalojos y el apoyo social, la portavoz del Partido Nacionalista Vasco (PNV), Maribel Vaquero, advirtió que equiparar a quienes poseen una sola vivienda en alquiler con grandes tenedores o fondos de inversión no refleja la realidad del mercado. Vaquero enfatizó que estos pequeños propietarios pueden convertirse en personas vulnerables si se les impone la carga de gestionar impagos o de proveer alternativas habitacionales, una obligación que, a su juicio, corresponde a la Administración. De acuerdo con lo informado por el medio, el respaldo del PNV a futuras iniciativas de protección social dependerá de ajustes que eximan a estos arrendadores individuales de la moratoria de desahucios.

El PNV comunicó, según publicó la fuente, que no apoyará un próximo decreto ómnibus con nuevas disposiciones del escudo social ni con la revalorización de las pensiones si el texto definitivo no deja al margen de la restricción de desahucios a quienes solo poseen una vivienda destinada al alquiler. Tal como detalló el medio, la posición fue transmitida este lunes y recoge una preocupación reiterada del partido sobre la equidad de las medidas adoptadas hasta ahora en cuestiones de vivienda.

La semana anterior, el Congreso presenció la derrota del decreto ley que incorporaba la moratoria antidesahucios, la actualización de las pensiones y la protección frente a cortes de suministros básicos de agua, luz y gas para hogares vulnerables. Según consignó el medio, la negativa vino de parte del Partido Popular, Vox, Junts y UPN. Por su parte, el PNV votó a favor de la convalidación, aunque durante la sesión expresó sus críticas, argumentando que el texto agrupaba medidas de muy distinta naturaleza y, en particular, mantenía la prohibición de desahuciar a familias vulnerables incluso si la propiedad pertenecía a pequeños arrendadores.

La portavoz parlamentaria del PNV afirmó ante los medios que, para su formación, “un nuevo escudo social solo es posible si se amplía a los pequeños propietarios y se evitan dobles vulnerabilidades”. Vaquero insistió en que el diseño actual obliga a los arrendadores particulares con una única propiedad en alquiler a asumir riesgos y obligaciones que deberían corresponder al Estado y advirtió sobre el riesgo de crear situaciones de doble vulnerabilidad, afectando a quienes solo poseen una casa adicional en alquiler para complementar sus ingresos. Según sus declaraciones, “esa responsabilidad no puede recaer sobre estos pequeños propietarios y es la Administración la que debe ayudar a estas personas que se han quedado sin recursos, pero sin perjudicar a los que tienen una única vivienda adicional en alquiler”.

El partido recordó, según reportó la fuente, que en diciembre pasado ya había presentado al Ejecutivo propuestas para tener en cuenta la situación de quienes alquilan una única segunda vivienda. Los representantes nacionalistas argumentaron que la inclusión de esa exención habría fortalecido el consenso entre las fuerzas parlamentarias y posiblemente permitió aprobar el decreto de medidas sociales presentado el 27 de enero, que finalmente fue rechazado por falta de apoyos parlamentarios. En palabras de Vaquero, esas iniciativas no buscan “confrontar a los vulnerables entre sí para encontrar algún rédito político”, sino responder a necesidades derivadas de situaciones reales, considerando el contexto del mercado del alquiler.

El PNV también señaló, según detalló el medio, que las decisiones adoptadas hasta ahora para regular los desahucios y limitar los desalojos afectan de forma negativa la oferta de viviendas en alquiler. A juicio de la formación vasca, las restricciones han reducido la cantidad de inmuebles disponibles, lo que encarece los precios y genera nuevos tipos de vulnerabilidad, como la de aquellas familias que buscan alquilar y no encuentran opciones asequibles o adecuadas. La formación subraya que, lejos de mejorar la situación para los arrendatarios, las medidas han alterado el equilibrio del mercado y obstaculizan el acceso a la vivienda.

Vaquero remarcó frente a los medios que el partido examina la situación sin abordar intereses ideológicos, sino con base en datos constatables presentados ante el Gobierno y el resto de los grupos en el parlamento. El PNV sostiene que su posición obedece a los efectos que las políticas sociales y de vivienda generan tanto en arrendadores pequeños como en potenciales inquilinos, solicitando una revisión exhaustiva antes de confirmar cualquier respaldo a nuevos decretos que incluyan disposiciones sobre desahucios, pensiones y protección energética.