Bustinduy defiende la regularización extraordinaria frente al "modelo" de EEUU: "Son valores cristianos, si me apura"

El responsable de Derechos Sociales rechaza comparar el plan español con la política migratoria estadounidense, subrayando que la medida cuenta con apoyo transversal, responde a principios humanitarios y envía un importante mensaje a nivel internacional

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La medida impulsada en España para la regularización extraordinaria de migrantes se presenta como un proceso que, según el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, enfrenta un importante desafío logístico, debido a la magnitud de personas que podrían obtener cobertura bajo esta nueva disposición. El responsable subrayó la complejidad de la operación, aunque expresó confianza en la capacidad de llevarla a cabo en condiciones óptimas. De acuerdo a lo reportado por Europa Press, Bustinduy enfatizó que el impacto del anuncio ha trascendido el ámbito doméstico, al enviar un mensaje considerado relevante en el escenario internacional, como reflejaron diversas reacciones públicas en la última semana.

Según relató Europa Press a partir de una entrevista realizada por TVE, Bustinduy estableció diferencias entre la propuesta española y el enfoque estadounidense, rechazando cualquier intento de asimilar ambos modelos. En sus declaraciones, citó de forma explícita las prácticas presentes en Estados Unidos, aludiendo a situaciones donde personas armadas llevan a cabo acciones violentas contra migrantes, así como episodios de detenciones sin orden judicial que correlacionó con factores como el color de piel o el idioma. Estas observaciones se utilizaron para recalcar la distancia ética y de principios que, en su opinión, separa las políticas migratorias de ambos países.

El ministro defendió que el modelo español se articula en torno a la protección de derechos fundamentales de quienes ya forman parte de la vida social y laboral del país. En palabras recogidas por Europa Press, sostuvo que la base de la medida radica en reconocer derechos a quienes residen y trabajan en España, describiéndolos como vecinos y vecinas con pleno derecho a ser acogidos por la legalidad nacional. Explicó que este enfoque responde a lo que definió como sentido común, además de haber encontrado respaldo en sectores sociales y políticos diversos: desde posiciones de derecha e izquierda hasta organizaciones como la Conferencia Episcopal, organismos que a menudo presentan visiones divergentes en otros asuntos.

Bustinduy, de acuerdo con lo publicado por Europa Press, vinculó la esencia del proceso de regularización con valores sociales ampliamente compartidos en la historia española, mencionando su raíz en los principios cristianos, aunque afirmó que actualmente estas ideas parecen convertirse en algo excepcional en el contexto internacional. Insistió en que, a pesar del cambio de tendencia a nivel global, la sociedad española mostró consenso al respaldar la iniciativa.

En sus declaraciones, el titular de Derechos Sociales defendió la importancia de que esta política se implemente de manera exitosa, subrayando que el objetivo es demostrar que una sociedad orientada hacia la justicia y la humanidad no solo mejora en términos éticos, sino también en su funcionamiento general. Relacionó estos principios con los resultados que, según destacó, está mostrando la economía española, enfatizando que la cohesión social y el respeto a los derechos de todos los integrantes de la sociedad repercuten positivamente en la prosperidad común.

La información difundida por Europa Press recoge así los principales argumentos del ministro Bustinduy, quien plantea la regularización extraordinaria de migrantes como una respuesta integral, ajustada a principios históricos y sociales del país, y contrapuesta a modelos caracterizados por restricciones y prácticas de control estricto como las estadounidenses. La propuesta ha sido descrita por el responsable gubernamental como una medida de alto valor simbólico y práctico, destinada a fortalecer el tejido social y a proyectar una imagen internacional de España alineada con estándares humanitarios.