El informe de Qustodio revela que los menores españoles son quienes más tiempo destinan diariamente a las redes sociales, con un promedio de 1 hora y 17 minutos, superando la media registrada entre adolescentes en otros espacios geográficos analizados. Esta tendencia preocupa tanto a organismos internacionales como a gobiernos, que detectan en el consumo digital de redes sociales un incremento de riesgos, sobre todo a raíz de la popularidad de plataformas como TikTok, cuya mecánica basada en vídeos de corta duración actúa como fuerte incentivo para mantener a los jóvenes conectados. Según publicó el medio, gobiernos, padres y entidades como Unicef exigen fortalecer la protección de la infancia en el entorno digital, situación que ha puesto en marcha debates legislativos en países de Europa y Oceanía para endurecer el acceso de menores a dichas plataformas.
Tal como detalló el medio, Australia fue el primer país en prohibir el acceso a redes sociales para menores de 16 años tras la entrada en vigor de una ley en diciembre último, impulsada por el primer ministro Anthony Albanese. Esta normativa afecta a diez plataformas digitales y exige que empresas como Facebook, Instagram, Threads, YouTube, TikTok, Snapchat, X, Reddit, Twitch y Kick impidan que menores de esa edad posean una cuenta activa. Las compañías que no cumplan se enfrentan a multas de hasta 50 millones de dólares australianos (equivalentes a más de 29 millones de euros). Según informa la misma fuente, Meta eliminó cerca de 550.000 cuentas en Instagram, Facebook y Threads en respuesta a esta regulación, que centra la responsabilidad sobre las propias empresas para verificar la edad de sus usuarios.
Qustodio indicó que el tiempo de exposición y la estructura de plataformas como TikTok aumentan el riesgo de efectos en la salud de los menores, incluyendo sobreestimulación, alteración del sueño, dependencia de dopamina y dificultad para mantener la atención. Además, el 78,3% de los niños de 10 y 11 años en los últimos cursos de Primaria ya participa activamente en alguna red social, según Unicef, que subraya que el acceso temprano se traduce en patrones problemáticos para una parte significativa de usuarios. Unicef alertó que un 6% de los adolescentes podría mostrar un uso compulsivo tras una conexión prolongada y poco controlada, experimentando síntomas emocionales negativos cuando no logran acceder a estas plataformas.
Entre los riesgos señalados por Unicef se enumeran el contacto con desconocidos, la práctica del sexting y la recepción de proposiciones sexuales por parte de adultos. El informe recogido por el medio menciona que el 5,7% de los menores de 16 años reconoce haber recibido alguna propuesta sexual por internet. Dichos datos han intensificado la exigencia de restricciones, hasta el punto de que el 46% de los padres defiende que la edad mínima para acceder a redes sociales debería fijarse en los 16 años, como ya sucede en Australia.
La política australiana ha hallado eco en Europa. Francia dio un primer paso cuando la Asamblea Nacional aprobó la prohibición del acceso para menores de 15 años y la limitación de promoción de productos nocivos en espacios dirigidos a adolescentes. No obstante, esta medida debe superar un trámite en el Senado francés antes de su posible entrada en vigor, prevista para septiembre si el proceso avanza. De acuerdo con la información consignada, Francia podría constituirse así en el primer país europeo en adoptar una legislación semejante a la australiana.
En el Reino Unido, la Cámara de los Lores votó el 21 de enero a favor de una enmienda que prohíbe las redes sociales a los menores de 16 años en el marco del Proyecto de Ley de Bienestar Infantil y Escuelas. A la fecha, falta debatirse en la Cámara de los Comunes; de aprobarse, posteriormente se tramitaría su aplicación. Además, el Reino Unido ya exige mecanismos de verificación de edad para el acceso a contenidos online restringidos desde la Ley de Seguridad en Línea vigente desde julio, lo que ya ha supuesto restricciones adicionales en el consumo digital de menores.
En el caso español, el Congreso aprobó en septiembre una ley orgánica dirigida a fortalecer la protección digital de los menores, que propone aumentar de 14 a 16 años la edad mínima para registrarse en redes sociales y establece la obligatoriedad de sistemas gratuitos de control parental en los terminales de acceso a internet. Según reportó el medio, este enfoque busca que tanto fabricantes como plataformas asuman un mayor compromiso para blindar a la infancia ante los riesgos digitales.
En Dinamarca, el gobierno anunció a finales de noviembre la entrada en vigor de un acuerdo nacional que establece 15 años como edad mínima para usar redes sociales, aunque permite el acceso desde los 13 si lo autorizan los padres. El Ministerio de Digitalización danés recalcó efectos detectados sobre el sueño, la concentración y la presión social vinculada a las relaciones digitales, argumentando que la regulación pretende conceder más tiempo a la infancia para actividades fuera de la esfera virtual.
El Parlamento Europeo solicitó restringir el acceso a redes sociales a mayores de 16 años, con permiso parental para los adolescentes a partir de los 13, llamando la atención sobre la insuficiente implicación de las tecnológicas para implementar medidas de protección. La Eurocámara, según lo reflejado por el medio, propone exigir responsabilidades personales a los altos directivos de empresas tecnológicas en caso de incumplimiento, además de reclamar una aplicación eficaz de la Ley de Servicios Digitales.
A escala institucional, la Comisión Europea coordina con varios países, incluido España, un proyecto piloto para desarrollar un sistema de verificación que permita comprobar la edad real de los usuarios al acceder a redes sociales, de acuerdo con los datos recogidos por el medio. Esta iniciativa busca sumar herramientas tecnológicas que impidan el acceso irregular de menores y reforzar el cumplimiento de las normativas propuestas o en trámite.
En el ámbito de las plataformas sociales, Instagram fija los 14 años como edad mínima para crear una cuenta y, desde noviembre de 2024, ofrece cuentas específicas para adolescentes con configuraciones de privacidad y seguridad más estrictas. Facebook mantiene la edad mínima globalmente en 13 años, excepto en España, Corea del Sur y Quebec, donde asciende a 14. TikTok admite el registro desde los 13 años, pero limita funciones relevantes como la aparición en recomendaciones y la mensajería para quienes aún no cumplen 16. X, anteriormente Twitter, estipula 13 años como umbral y advierte que eliminará cuentas que incumplan este criterio. Las cuentas de menores, según el medio, son privadas por omisión y requieren autorización del usuario para aceptar seguidores o mensajes privados.
La creciente preocupación por el acceso precoz y los riesgos asociados al uso de redes sociales por parte de menores ha motivado la intervención de actores diversos, desde padres hasta organismos internacionales como Unicef, pasando por parlamentos nacionales y organizaciones tecnológicas. Los debates y las medidas legislativas en Australia, Francia, Reino Unido, España, Dinamarca y la Unión Europea reflejan un fenómeno global en el que se enfrentan los desafíos de la digitalización con el objetivo de mantener a salvo la integridad psíquica y emocional de la infancia.
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