Óscar Puente anuncia que la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía podría reabrirse en 10 días

El titular del área de Transportes confirmó que Adif recibió permiso judicial para iniciar las obras y que la circulación podría restablecerse la próxima semana, lo que permitirá que el tráfico ferroviario entre ambas regiones vuelva a la normalidad

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La fecha estimada para la reanudación del tráfico ferroviario entre Madrid y Andalucía había sido inicialmente el lunes 2 de febrero, pero la falta de autorización judicial para intervenir en el tramo afectado obligó a retrasar el calendario. Según consignó el medio original, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, comunicó que Adif ya cuenta con el permiso judicial necesario y que las labores de reconstrucción de la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía comenzarán de inmediato. La circulación, de acuerdo a las previsiones actuales, podría restablecerse a lo largo de un plazo aproximado de 10 días naturales.

De acuerdo con la información difundida por el ministro a través de la red social X, la autorización judicial permite intervenir en la zona de Adamuz, en la provincia de Córdoba, donde ocurrió el accidente que obligó a suspender el servicio. "En el día de hoy hemos recibido autorización judicial para proceder a reponer la infraestructura en el tramo del accidente de Adamuz. Nuestro objetivo es que esté concluida en un plazo aproximado de 10 días naturales. Tras la reposición se retomará el servicio de la totalidad de la línea Madrid-Sevilla", afirmó Puente.

El medio original detalló que, una vez que finalicen las obras de reposición de las vías y la infraestructura dañada, se espera que los trenes vuelvan a funcionar en ese corredor a partir del viernes 6 de febrero. Esto permitirá que las tres empresas que operan la alta velocidad en esta ruta –Renfe, Iryo y Ouigo– retomen el servicio completo, después de una interrupción de unas tres semanas a consecuencia del incidente.

Durante el periodo en que la circulación se encontró suspendida en el tramo donde ocurrió el accidente, Renfe continuó prestando servicio mediante la combinación de tren y autobús, aunque limitado exclusivamente a los viajeros cuyo desplazamiento se consideraba esencial. Esta medida tenía como objetivo minimizar el impacto en los usuarios que no podían posponer sus viajes, mientras se aguardaba la resolución judicial que permitiera iniciar los trabajos de restauración.

El procedimiento legal requerido para acceder a la zona afectada influyó directamente en los tiempos de restablecimiento del servicio ferroviario, según reportó el medio. Esta circunstancia fue subrayada por Óscar Puente, quien explicó que el retraso en la obtención de la autorización resultó determinante para ajustar las previsiones sobre la reapertura de la línea.

Con la obtención del permiso judicial, la prioridad de Adif será culminar las tareas de recuperación en el menor tiempo posible, de acuerdo con las previsiones de Transports. Esto permitirá restablecer la normalidad en uno de los principales corredores ferroviarios del país, que conecta Madrid con Sevilla y otras ciudades andaluzas a través de trenes de alta velocidad, facilitando la movilidad de miles de viajeros cada día.

El reinicio de las operaciones ferroviarias tras el incidente en Adamuz marcará el cierre de un periodo excepcional, en el cual la conectividad entre la capital y Andalucía únicamente pudo garantizarse mediante soluciones temporales y con importantes limitaciones. Puente remarcó que el objetivo del ministerio es “restablecer el servicio de la totalidad de la línea Madrid-Sevilla” a la mayor brevedad en cuanto los trabajos de reposición se completen.