(AMP) Los principales banqueros centrales se solidarizan con Powell en apoyo de la independencia de la Fed

Figuras clave del sistema financiero internacional denuncian un riesgo para la estabilidad global tras el inicio de una pesquisa penal hacia Jerome Powell, mientras alertan sobre la importancia de proteger la autonomía en la toma de decisiones monetarias

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Las reacciones de respaldo al presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell, cobran fuerza en la escena financiera mundial ante la reciente investigación penal en su contra. De acuerdo con la información divulgada por Europa Press, numerosos líderes de bancos centrales internacionales han manifestado su preocupación por los riesgos que podría entrañar esta pesquisa para la autonomía en la toma de decisiones monetarias y la estabilidad económica global.

El comunicado conjunto, al que hace referencia Europa Press, contiene firmas de responsables de instituciones como el Banco Central Europeo, encabezado por Christine Lagarde; el Banco de Pagos Internacionales (BPI), con la participación de su director general Pablo Hernández de Cos y la presencia de François Villeroy de Galhau, presidente del consejo de administración; y representantes de bancos centrales de Canadá, Reino Unido, Australia, Suecia, Suiza, Corea del Sur, Noruega, Brasil y Dinamarca. En el mensaje se enfatiza: “La independencia de los bancos centrales es fundamental para la estabilidad de precios, financiera y económica, en beneficio de los ciudadanos a quienes servimos”. La declaración recalca la importancia de proteger el marco institucional, el respeto por el Estado de derecho y la rendición de cuentas democrática.

Además de las figuras europeas y latinoamericanas, el comunicado cuenta con el respaldo de Andrew Bailey, gobernador del Banco de Inglaterra; Erik Thedéen, líder del Riksbank de Suecia; Christian Kettel Thomsen, presidente del consejo del Danmarks Nationalbank; Martin Schlegel, presidente del consejo de gobierno del Banco Nacional Suizo; Michele Bullock, máxima autoridad de la Reserva de Australia; Tiff Macklem, del Banco de Canadá; Chang Yong Rhee, gobernador del Banco de Corea del Sur; Ida Wolden Bache, al frente del Norges Bank; y Gabriel Galípolo, gobernador del Banco Central de Brasil. Los firmantes defienden la actuación de Powell “con integridad, centrado en su mandato y con un compromiso inquebrantable con el interés público”, según reportó Europa Press. El texto define a Powell como “un colega respetado, muy estimado por todos los que han trabajado con él”.

El pronunciamiento de estos banqueros centrales internacionales se suma al movimiento de respaldo surgido en Estados Unidos, según la misma fuente. Ayer, ex responsables clave de la política económica estadounidense también se manifestaron en defensa de la Reserva Federal y de su actual presidente. Entre los firmantes de ese comunicado figuran Alan Greenspan, Ben Bernanke y Janet Yellen, predecesores de Powell en el banco central, junto con ex secretarios del Tesoro como Timothy Geithner, Jacob Lew, Henry Paulson, Robert Rubin y la propia Yellen, quien ejerció este cargo bajo la administración de Joe Biden. Firman, además, Jared Bernstein, Jason Furman, Glenn Hubbard, Gregory Mankiw y Christina Romer, responsables del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca en diferentes periodos; así como Kenneth Rogoff, economista y profesor en la Universidad de Harvard, quien fue economista jefe del Fondo Monetario Internacional.

En este texto, difundido el lunes y citado por Europa Press, se señala que “la independencia de la Reserva Federal y la percepción pública de dicha independencia son cruciales para el desempeño económico, incluyendo el logro de los objetivos que el Congreso ha establecido para la Reserva Federal: precios estables, máximo empleo y tasas de interés moderadas a largo plazo”. Los firmantes alertan de que la investigación penal iniciada contra Powell “constituye un intento sin precedentes de utilizar ataques fiscales para socavar dicha independencia”, y advierten que este tipo de prácticas suelen encontrarse en mercados emergentes donde existen instituciones débiles, con “consecuencias muy negativas para la inflación y el funcionamiento de sus economías en general”. “Esto no tiene cabida en Estados Unidos, cuya mayor fortaleza es el Estado de derecho, la base de nuestro éxito económico”, concluyen los firmantes, según reportó Europa Press.

Europa Press detalló que Jerome Powell informó el domingo que el Departamento de Justicia había emitido citaciones del gran jurado a la Reserva Federal, en relación con su declaración ante el Congreso en junio, cuando trató temas vinculados a la renovación multimillonaria de las oficinas centrales del organismo. Powell afirmó que esta acción debe entenderse dentro de un clima de “amenazas y presión constante” provenientes de la administración de Donald Trump. Añadió: “El viernes, el Departamento de Justicia entregó a la Reserva Federal citaciones del gran jurado, amenazando con una acusación penal relacionada con mi testimonio ante el Comité Bancario del Senado el pasado mes de junio. Ese testimonio se refería, en parte, a un proyecto plurianual para renovar los edificios históricos de oficinas de la Reserva Federal”, según el testimonio recogido en un video en la cuenta oficial del banco central en la red social X.

Powell reiteró su compromiso con el Estado de derecho y la rendición de cuentas. También calificó la investigación como “una acción sin precedentes” por parte de Washington y vinculó el proceso a la presión gubernamental. “Nadie, y desde luego tampoco el presidente de la Reserva Federal, está por encima de la ley”, afirmó. Consideró que la amenaza penal surge “como consecuencia de que la Reserva Federal fije los tipos de interés basándose en la mejor evaluación de lo que servirá al público, en lugar de seguir las preferencias del presidente”. Powell remarcó que la situación no guarda relación con su testimonio de junio, ni con los trabajos de renovación del edificio, ni con la supervisión parlamentaria: “Esta nueva amenaza no tiene que ver con mi testimonio del pasado mes de junio ni con la renovación de los edificios de la Reserva Federal. No tiene que ver con la función de supervisión del Congreso. Esos son pretextos”, indicó, según consignó Europa Press. Agregó que el banco central informó de manera transparente al Congreso sobre el asunto a través de testimonios y otras declaraciones públicas.

Consultada sobre la posible intervención del presidente Donald Trump en el proceso judicial, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, rechazó la acusación de una orden presidencial, manifestando “no” al ser cuestionada expresamente por los periodistas. Leavitt defendió la libertad de Trump para criticar a Powell bajo la Primera Enmienda, y reiteró: “una cosa está clara y el presidente lo ha dejado muy claro, Jerome Powell es malo en su trabajo”. Sobre la investigación, la funcionaria sostuvo: “En cuanto a si Jerome Powell es un delincuente o no, esa es una respuesta que tendrá que averiguar el Departamento de Justicia, y parece que tienen intención de averiguarlo”.

Europa Press informó también que el presidente Trump aseguró recientemente haber seleccionado ya a una persona para sustituir a Jerome Powell cuando concluya su mandato en mayo, aunque declinó dar detalles sobre su identidad o fecha de anuncio. Trump expuso en una entrevista con The New York Times: “Tengo una decisión en mente. No he hablado de ello con nadie”. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, añadió que entre los finalistas para el liderazgo de la Reserva Federal se encuentran Christopher Waller y Michelle Bowman, ambos miembros de la Junta de Gobernadores de la Fed; el exgobernador Kevin Warsh; el ejecutivo de BlackRock, Rick Rieder; y el asesor Hassett, seleccionado de una lista inicial de once candidatos.

El ambiente de incertidumbre influyó en la postura adoptada por figuras internacionales y ex responsables económicos estadounidenses, quienes ven en la autonomía de la Reserva Federal un pilar para la estabilidad del sistema financiero global. Las advertencias contra la injerencia política y judicial en el banco central estadounidense adquieren así una renovada vigencia, ante el proceso penal que enfrenta el actual presidente del organismo, según informó Europa Press.