Asesinado el histórico líder nacionalista corso Alain Orsoni

Orsoni, figura clave del independentismo en Córcega y exdirigente del AC Ajaccio, fue atacado durante el sepelio de su madre ante familiares y allegados, según fuentes judiciales, que investigan el caso como crimen organizado

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De acuerdo con la información señalada por el diario Corse Matin, Alain Orsoni, figura destacada del independentismo corso y expresidente del club de fútbol AC Ajaccio, se encontraba en Córcega por el sepelio de su madre tras varios años residiendo fuera de la isla. Según consignó el medio, durante la ceremonia en el cementerio de Vero, cerca de Ajaccio, un atacante le disparó a larga distancia cuando salía del lugar por la escalera principal, provocando su muerte de manera inmediata. La Fiscalía de Ajaccio, representada en el lugar de los hechos por el fiscal Nicolas Septe, confirmó la naturaleza del ataque y detalló que se trató de un único disparo mortal contra el activista nacionalista de 71 años.

El agresor huyó tras el ataque, lo que ha dado pie a una investigación amplia bajo la jurisdicción de la Fiscalía Nacional contra la Delincuencia Organizada y la jurisdicción interregional especializada de Marsella, responsables ahora de esclarecer las circunstancias de la muerte, según reportó Corse Matin. Las fuentes judiciales han calificado el caso como crimen organizado, dada la naturaleza y el contexto en el que ocurrió el asesinato.

Orsoni había regresado hace poco a Córcega específicamente para asistir al funeral de su madre, evento al que concurrieron familiares y amigos cercanos. Después de su marcha en 1996, motivada por enfrentamientos internos dentro del movimiento nacionalista corso, el dirigente había residido en distintos países, incluyendo Estados Unidos, Nicaragua y España. Ese exilio se produjo en un contexto marcado por una guerra fratricida dentro del movimiento nacionalista, que también le costó la vida a su hermano Guy Orsoni en 1983.

Según publicó Corse Matin, Alain Orsoni construyó su carrera política tras estudiar en París, participando de forma activa en el Frente de Liberación Nacional de Córcega (FLNC), una organización independentista armada. Posteriormente impulsó la creación del Movimiento por la Autodeterminación (MPA), formación con la que obtuvo en 1992 un resultado electoral significativo, logrando alcanzar cuatro escaños en la asamblea corso, el mejor desempeño del movimiento nacionalista hasta ese momento.

El historial de violencia en torno a Orsoni incluye un intento de asesinato en 2008, cuando logró sobrevivir a un atentado en su contra. A lo largo de su vida, la figura de Orsoni estuvo ligada tanto a la esfera política como al ámbito social y deportivo local, destacando su paso por la presidencia del AC Ajaccio, uno de los clubes más importantes del fútbol corso.

El ataque durante el sepelio se produce en un contexto de tensión histórica en la isla mediterránea, donde la violencia política y las divisiones en el seno del nacionalismo han marcado repetidamente la vida pública y la seguridad de sus dirigentes, según consignó el diario. El papel de Orsoni en la historia reciente de Córcega y las heridas abiertas por las disputas internas del independentismo han sido destacados en los análisis de medios locales e internacionales.

Corse Matin detalló que el fiscal Nicolas Septe estuvo presente en el cementerio inmediatamente después del ataque, coordinando las primeras intervenciones judiciales y policiales. El hecho de que el asesinato se produjera en un momento tan íntimo y familiar ha aumentado el impacto social del crimen, que vuelve a poner de relieve las dificultades para garantizar la seguridad de los líderes políticos en contextos insulares de fuerte polarización. La investigación a cargo de las fiscalías francesa y marsellesa apunta a esclarecer la autoría material e intelectual del asesinato, así como las motivaciones que llevaron a consumar el ataque.

La muerte de Orsoni representa la continuación de una saga familiar y política marcada por la violencia desde hace décadas en Córcega. Los antecedentes de crímenes y atentados perpetrados contra miembros de su familia y entorno evidencian el grado de riesgo al que han estado expuestos quienes ocupaban posiciones de liderazgo dentro del movimiento nacionalista corso.