Lucas Langarita deja el Casademont Zaragoza y continuará su carrera en los Estados Unidos

El club aragonés anunció la rescisión del contrato del internacional sub-19 de 20 años, que emprende una nueva etapa para compaginar estudios y deporte en la liga universitaria estadounidense, tras destacar en la competición nacional

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El palmarés internacional de Lucas Langarita, con un título mundial Sub-19 obtenido en 2023 y un subcampeonato del mundo Sub-17 en 2022, marca la trayectoria de un jugador que ahora pone rumbo a Estados Unidos tras la rescisión de su contrato con el Casademont Zaragoza. El club aragonés informó el miércoles sobre la marcha del escolta, con el objetivo de que pueda compaginar carrera deportiva y estudios en la liga universitaria estadounidense, según publicó el propio club en un comunicado oficial.

Tal como consignó el Casademont Zaragoza, el acuerdo de desvinculación anticipada libera a Langarita de un compromiso contractual que originalmente iba a finalizar en 2027. Sin embargo, la entidad mantiene los derechos del jugador dentro de la Asociación de Clubs de Baloncesto (ACB), asegurando una posible vinculación futura ante cualquier regreso a la liga española. El club transmitió públicamente sus deseos de éxito tanto a Langarita como a su familia en esta nueva etapa de formación y desarrollo deportivo.

De acuerdo con la información proporcionada por el Casademont Zaragoza, el joven escolta, que el próximo mes de enero cumplirá 21 años, cerró una etapa marcada por su rendimiento en la recién creada Liga U. Allí, el jugador promedió 16,3 puntos por partido, junto con 3,4 asistencias, 3,3 rebotes y una valoración media de 14, cifras que reflejan su impacto en el equipo y su progresión dentro de la cantera aragonesa.

Lucas Langarita compartió una carta de despedida en la publicación del club donde expresó que este es “un momento complicado” que no esperaba vivir tan pronto. El escolta rememoró cómo llegó al Casademont Zaragoza “siendo prácticamente un niño, con mucha ilusión y muchos sueños por cumplir”, para ahora irse “convertido en un jugador y, sobre todo, en una persona mucho más madura”. En su mensaje, Langarita valoró especialmente los principios adquiridos durante su tiempo en el club, resaltando que allí aprendió “valores que van mucho más allá del baloncesto como el esfuerzo diario, la constancia, el respeto, la importancia del trabajo en equipo y la capacidad de levantarse después de las derrotas”.

El deportista enfatizó el peso que la institución tuvo en su desarrollo tanto en lo deportivo como en lo personal, y manifestó: “Todo lo que soy hoy tiene una parte muy grande de este club”. Langarita enumeró los recuerdos y logros que se lleva, desde campeonatos autonómicos y competiciones con selecciones hasta torneos internacionales, mencionando que también se despide con amistades surgidas a lo largo de los años entre compañeros y entrenadores.

Según reflejó el comunicado del Casademont Zaragoza, el jugador expresó su agradecimiento por la apuesta que el club hizo desde sus primeros años de formación, así como por las herramientas y exigencias que impulsaron su crecimiento deportivo y personal. Langarita dirigió menciones especiales tanto a su familia, por su “apoyo incondicional”, como a la afición por su “aliento constante, pasión y fidelidad”. En sus palabras, aseguró: “Me voy profundamente agradecido y orgulloso de haber vestido esta camiseta durante tantos años”, además de dejar abierta la posibilidad de un reencuentro futuro con la entidad zaragozana.

La salida de Lucas Langarita representa, según reportó el Casademont Zaragoza, otro ejemplo del traslado de talento joven del baloncesto nacional hacia el sistema universitario de Estados Unidos, fenómeno que ha incrementado en los últimos años. El club asume esta baja destacando la formación recibida por el canterano y la oportunidad que ahora se le abre en el entorno universitario norteamericano, donde combinará su desarrollo académico con la carrera deportiva.

En la despedida formal transmitida por el club aragonés, se remarcó tanto el aprecio por el jugador como por su familia, deseándoles éxito en la nueva etapa y reconociendo la huella que Langarita deja en la institución. El propio jugador, en sus reflexiones finales, reiteró el sentimiento de pertenencia y expresó: “Aunque ahora empiece un nuevo capítulo en mi carrera, este club siempre será mi casa. Me llevo recuerdos imborrables y un sentimiento de pertenencia que me acompañará allá donde vaya. Quién sabe si algún día nuestros caminos se vuelvan a juntar y poder volver a tener la oportunidad de disfrutar del baloncesto aquí en mi casa, mi ciudad”.

Tal como publicó el Casademont Zaragoza, esta decisión marca la conclusión de una fase formativa, mientras se abren nuevas oportunidades para Langarita en el baloncesto universitario estadounidense, consolidando una tendencia que vive el baloncesto español en el contexto actual.