Suspenden la vista sobre la filtración del vídeo de la violación a un palestino en medio de insultos al tribunal

El máximo tribunal israelí frenó una sesión crucial tras episodios de insultos y fuertes acusaciones contra los jueces, en medio del debate por la investigación sobre imágenes que evidencian un grave caso de violencia sufrida por un detenido palestino

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El magistrado Isaac Amit, presidente del Tribunal Supremo de Israel, señaló la magnitud de la crisis institucional tras la interrupción abrupta de una audiencia clave sobre la filtración de un vídeo en el que tres soldados israelíes agreden sexualmente a un preso palestino. "La gravedad de estos hechos es innegable. Estamos ante una violación de la separación de poderes, así como de la democracia israelí", expresó el juez, en medio de un clima marcado por enfrentamientos verbales y acusaciones directas contra el tribunal supremo. Según consignó The Times of Israel, la sesión buscaba determinar quién tendrá a cargo la supervisión de la investigación sobre el vídeo difundido en agosto de 2024, que muestra los abusos ocurridos en la base de Sde Teiman.

La audiencia, celebrada este jueves, quedó interrumpida después de que uno de los implicados irrumpió con insultos contra los jueces y gritó "sois una basura, unos kapo", haciendo referencia a los judíos forzados a colaborar con los nazis. El clima en la sala se tornó más tenso tras la orden del juez de evacuar a parte del público, en respuesta a las continuas manifestaciones hostiles de algunos asistentes. Entre quienes participaron en estos disturbios se encontró Tally Gotliv, diputada del Likud, el partido que lidera el primer ministro Benjamin Netanyahu; Gotliv es reconocida por su presencia en las manifestaciones de apoyo a los tres soldados implicados, según detalló The Times of Israel.

El episodio incrementó la presión sobre el gobierno, cuyo proceder fue criticado por la oposición israelí. De acuerdo con lo publicado por The Times of Israel, voces opositoras señalaron que el gabinete viene sosteniendo una "incitación tóxica contra el tribunal", enmarcando el incidente en una coyuntura política polarizada y con una creciente desconfianza entre poderes del Estado.

La principal discusión de la jornada giró en torno a la definición de quién supervisará la investigación del caso. La propuesta actual es el nombramiento del magistrado retirado Yosef Ben Hamo, sugerido por el ministro de Justicia, Yariv Levin, como segunda opción, después de que los jueces del Tribunal Supremo rechazaron al primer candidato, Asher Kula, quien se desempeña como Defensor del Pueblo para los jueces. La idoneidad de Ben Hamo también suscitó dudas dentro del Supremo, dado que, según indicaron los propios jueces citados por The Times of Israel, carece de experiencia en escenarios marcados por este tipo de violencia y sensibilidad institucional.

El origen de la investigación radica en la filtración de un vídeo que, de acuerdo a lo informado por The Times of Israel, fue revelado a la prensa por la ex fiscal militar israelí Yifat Tomer-Yerushalmi. El contenido de las imágenes, grabadas en la base de Sde Teiman, confirmaron el abuso sexual de tres soldados israelíes sobre un prisionero palestino, lo que provocó una fuerte conmoción en el ámbito nacional y cuestionamientos sobre la garantía de derechos procesales y humanos en territorio bajo jurisdicción israelí.

La sesión de este jueves, suspendida y posteriormente reanudada, se convirtió en un escenario de enfrentamiento entre sectores políticos, integrantes del tribunal y público asistente. De acuerdo con The Times of Israel, las referencias ofensivas lanzadas contra los jueces, y en especial el uso del término "kapo", utilizaron una carga histórica de especial sensibilidad para el pueblo judío, acentuando la gravedad institucional de los hechos. El propio presidente del Supremo remarcó que no tiene registro de situaciones similares en otras democracias donde se irrumpe y se insulta de tal manera a la corte máxima durante una audiencia pública.

El proceso para definir la conducción de la investigación ha resultado particularmente conflictivo. Como detalló The Times of Israel, la primera propuesta de Yariv Levin, con la candidatura de Asher Kula, no logró la aprobación de los magistrados, quienes buscaron una figura que garantice independencia y experiencia ante un caso considerado de alta sensibilidad tanto jurídica, como social y política. La designación de Ben Hamo pretende desbloquear el impasse, aunque tampoco ha despejado las objeciones sobre su trayectoria y pericia para abordar una investigación de tal calado.

En tanto, el ambiente fuera de las salas judiciales sigue caracterizado por manifestaciones y concentraciones, en su mayoría convocadas por sectores que respaldan a los soldados israelíes involucrados. Tally Gotliv, diputada del Likud, ha tenido una participación habitual en estos actos, reforzando la percepción de alineamiento entre ciertas figuras oficiales y quienes buscan minimizar la intervención judicial en el proceso. La situación reflejada en la cobertura de The Times of Israel subraya la tensión vigente entre el Poder Judicial, integrantes del parlamento y facciones de la sociedad civil respecto al tratamiento de denuncias graves que involucran a fuerzas de seguridad.

A través de la cobertura del diario The Times of Israel, se observa cómo la deliberación pública sobre quién debe liderar la investigación adquiere dimensiones que trascienden el caso concreto de la filtración y el abuso. La controversia sobre los nombramientos, las interrupciones y los incidentes en el tribunal se han instalado en el centro del debate político israelí en medio de cuestionamientos sobre la integridad de las instituciones y la vigencia de controles democráticos internos.