
El primer ministro de Polonia, Donald Tusk, ha advertido este jueves de que el mar Báltico puede convertirse en un lugar "de permanente confrontación" y ha agradecido a la Armada por su intervención en la víspera disuadiendo un barco ruso que realizaba maniobras "sospechosas" cerca de un cable que conecta con Suecia.
Tusk ha definido lo ocurrido el miércoles como una "clara agresión" hacia la seguridad del Estado y ha informado de que seguirán investigando lo ocurrido. Así, ha asegurado que "está claro que es necesario comprobar con mucho cuidado" si el buque ruso llegó a colocar o no explosivos cerca de esta cable de alimentación.
En cuanto a la operación de la Armada polaca, Tusk ha afirmado sentirse "muy satisfecho" con su actuación. "De una manera muy efectiva y discreta, logramos disuadir al buque de cualquier acción que pudiera causar daños al cable", ha dicho.
"El mar Báltico puede convertirse en un lugar --al igual que hoy la frontera oriental de Polonia-- de permanente confrontación híbrida", ha advertido en una rueda de prensa, según recoge la agencia polaca PAP.
Anteriormente, el ministro de Defensa, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz, informó de que un barco ruso, que no se encontraba en aguas territoriales de Polonia, estaba realizando unas maniobras "sospechosas" sobre un cable eléctrico que conecta el país con Suecia que pertenece a la compañía Polish Power Grids.
Esta misma semana, la UE amplió sus sanciones contra la denominada 'flota en la sombra', un grupo de barcos viejos, con banderas de terceros países, con los que Rusia intentaría burlar las restricciones impuestas a la exportación de materias primas, o llevar a cabo potenciales actos de sabotaje en mares como el Báltico.
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