El ataque cambia a un Trump comedido en la forma pero no en el contenido

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Milwaukee (EE.UU.), 18 jul (EFE).- Donald Trump no pareció plenamente Trump en su primer discurso tras el intento de asesinato que sufrió el pasado sábado en un mitin. Sereno, sin exaltarse y sin levantar la voz, se presentó ante sus seguidores en la Convención Nacional Republicana para aceptar la nominación con un mensaje de tono conciliador, aunque con sus propuestas radicales de siempre.

Poco más de una hora y media duró el discurso en el que apenas mencionó al presidente Joe Biden, de quien siempre se ha burlado por su avanzada edad, tanto con palabras como con jocosas imitaciones de sus movimientos.

Empezó a hablar precisamente llamando a la mesura política al afirmar que "es necesario curar la división de la sociedad" y que será el mandatario de todos los estadounidenses, y no solo de los de su partido.

"Creo que fue un poco más suave porque está agradecido de seguir vivo. Se vio más suavizado y creo que eso es bueno", apuntó a EFE Aaron Russell, un delegado del Partido Republicano de Georgia que presenció el discurso.

En opinión de Martha Cole, de California, Trump siempre ha sido "extremadamente interesante, elocuente y divertido", pero hoy "parecía un poco más apagado", una situación normal porque no todo el mundo afronta "un intento de asesinato", apuntó a EFE.

La de este jueves fue la primera intervención pública de Trump desde que fue víctima de un intento de asesinato el sábado durante un mitin en Butler (Pensilvania) y, aunque su discurso fue el mismo de siempre en el fondo, con la inmigración, China y su virus como algunos de sus temas favoritos, no lo fue en la forma.

Trump apareció en el foro unas horas antes de iniciar su discurso. Y lo hizo con la oreja derecha vendada, que se ha convertido en una tendencia estilística entre sus seguidores, que la llevan por solidaridad.

El pasado lunes apareció inesperadamente en el recinto y ha estado acudiendo todos los días, para escuchar a varios de los ponentes, entre ellos algunos de sus familiares.

Ya desde el comienzo de la convención se auguraba un Trump distinto. "Trump ha cambiado. Se quitó la ropa de uno y se puso la de otro. Es como antes de Cristo y después de Cristo", contaba a EFE el pasado lunes la congresista republicana de Florida María Elvira Salazar.

Tras lo sucedido en Butler, el candidato republicano a la presidencia rompió su discurso y lo rehizo por completo.

En él se ha visto a un Trump emocionado, relatando cómo transcurrió el suceso que casi le cuesta la vida: "La bala del asesino estuvo a un cuarto de pulgada de quitarme la vida", dijo.

"Si no hubiera movido la cabeza la bala del asesino habría entrado perfectamente y yo no estaría aquí esta noche, no estaríamos juntos", apuntó el ya candidato, quien dijo que ya no va a hablar del tema porque es "muy doloroso" para él.

El próximo sábado, Trump ofrecerá un mitin en Gran Rapids (Míchigan), el primero con su candidato a vicepresidente, J.D. Vance, y el primero tras el suceso que casi le cuesta la vida.

Un evento en el que se podrá observar si el nuevo Trump es permanente o si ha sido fruto de las circunstancias temporales. EFE

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(foto) (vídeo)