EE.UU. rechaza la acusación de un ministro de un plan de "golpe" a la economía boliviana

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La Paz, 14 jun (EFECOM).- Estados Unidos rechazó este viernes las declaraciones del ministro boliviano de Economía, Marcelo Montenegro, que hace unos días acusó a la embajada del país norteamericano en La Paz de gestar un plan junto a otras legaciones y a la oposición para dar un "golpe blando" a la economía local.

"La Embajada de Estados Unidos rechaza rotundamente las falsas declaraciones hechas por el Ministro de Economía Marcelo Montenegro y lamenta que una autoridad de Gobierno acuse a una misión diplomática sin ningún fundamento", señala una publicación de la representación estadounidense en la red social X.

La legación diplomática agregó que "reitera su compromiso con la democracia y el respeto a la soberanía de Bolivia".

La embajada respondió de esta forma a unas declaraciones del ministro Montenegro sobre las protestas en el país por la falta de dólares y de combustibles, durante una entrevista el martes con el canal privado DTV y que fueron replicadas en medios estatales.

"Hay que señalar con toda claridad que todo esto es un plan que viene desde la Embajada de Estados Unidos, hay que señalarlo con toda claridad, y hay otras embajadas que están de alguna manera involucradas en un plan de un golpe blando a la economía", dijo entonces Montenegro.

La autoridad boliviana apuntó a "actores externos e internos que están articulándose y algunos están siendo utilizados para esos fines".

Según el ministro, hay suficiente combustible en el país, pero "hay una intención de asfixiar la gestión económica", no sólo desde las carreteras bloqueadas en las últimas semanas por "grupos intransigentes", sino también desde el Legislativo donde "se ha bloqueado" la aprobación de créditos externos por más de 900 millones de dólares.

A su juicio, esto "tiene una finalidad" y es "generar un ambiente de caos en la economía" nacional.

Montenegro aseguró que "el móvil fundamental es un golpe de Estado blando" en el que supuestamente intervienen los bloques opositores liderados por el expresidente Carlos Mesa (2003-2005) y el gobernador suspendido de la región de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, además del sector oficialista afín al exmandatario Evo Morales (2006-2019).

Morales, quien preside el gubernamental Movimiento al Socialismo (MAS), está distanciado de Arce desde fines de 2021 y, entre otras críticas, ha cuestionado la gestión del mandatario, que fue su ministro de Economía.

En las últimas semanas hubo protestas de sectores como los transportistas y comerciantes por la falta de dólares y las filas en las distribuidoras de combustibles, a lo que se sumó el incremento de precios de algunos alimentos.

Un grupo de comerciantes inició el martes una marcha desde la localidad de Patacamaya, a 98 kilómetros de La Paz, hacia la sede de Gobierno para que el Ejecutivo garantice la circulación de divisas y la provisión de combustibles y tome acciones contra el encarecimiento de los alimentos.

Con las mismas exigencias, los chóferes del transporte nacional e internacional, que ya cumplieron bloqueos de carreteras de 24 y 48 horas, amenazan con cerrar las rutas indefinidamente desde el lunes.

El mismo martes, el presidente Arce dijo a los medios que estos problemas en la economía boliviana son fruto de la "especulación" y los "intereses políticos personales", sin especificar de quiénes. EFECOM

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