Un reencuentro, una última oportunidad

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Madrid, 18 feb (EFE).- Cuatro enfrentamientos completan la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones con el reencuentro de Diego Pablo Simeone con parte de su pasado, con el Inter en Milan, y otra oportunidad, ¿la última?, del Barcelona en lo que resta de temporada.

Tras la puesta en escena de las eliminatorias el martes y miércoles pasado, con la reafirmación como aspirantes al éxito del Manchester City y el Real Madrid y con la Real Sociedad y el Bayern Múnich en entredicho y necesitados de una remontada, quedarán perfilados los cara a cara.

Aplacado el efecto Kylian Mbappe y los ecos del anuncio de su marcha del París Saint Germain al final de temporada, con la participación del campeón francés en la Champions aún vigente, la competición recupera su protagonismo.

El Inter recibe al Atlético Madrid y el PSV Eindhoven al Borussia Dortmund el martes que viene y el Oporto se enfrenta al Arsenal en Portugal y el Nápoles al Barcelona en Italia.

Simeone vuelve al Giuseppe Meazza para reencontrarse con el club nerazzurri, en el que militó durante dos campañas como jugador y con el que ganó una Copa de la UEFA. Será, además, el partido cien del técnico del Atlético de Madrid como entrenador. Será el noveno en conseguirlo y se unirá a una reputada lista en la que están incluidos técnicos como Carlo Ancelotti, Alex Ferguson, Arsene Wenger, Pep Gaurdiola, Jose Mourinho, Mircea Lucescu, Massimiliano Allegri y Jurgen Klopp.

El conjunto rojiblanco regresa a las eliminatorias del torneo continental después de unos años al margen de ellas, estancado en la fase de grupos. Superada la travesía en el desierto choca ahora con el subcampeón de la pasada edición que fue condenado al segundo lugar de su cuarteto desplazado del primer puesto por la Real Sociedad.

Dominador absoluto en la Serie A, el equipo que dirige Simone Inzaghi y que lidera Lautaro Martínez calibra al representante español que ha fiado a las 'copas' su destino del año. Distanciado en LaLiga, sin opciones reales de título, sobrevive en la Copa del Rey, metido en semifinales, e irrumpe ilusionado la aventura una vez más en la Champions.

Pretende el Atlético Madrid llevar el desenlace del cara a cara al Metropolitano donde se disputará la vuelta dentro de tres semanas.

Más urgencias aún asume el Barcelona que terminó también primero de su grupo y que se aferra a la competición continental como una única oportunidad de salir airoso del curso. Con Xavi dimitido con antelación, el partido del miércoles en el Diego Armando Maradona reúne a dos clubes que triunfaron meses atrás y que ahora penan por la temporada. El Nápoles fue campeón de la Serie A no hace mucho pero está fuera de la zona europea, en mitad de tabla, de la actual clasificación.

Ha perdido el conjunto de Watler Mazzarri el poder ofensivo de antaño. No está tan inspirado el georgiano Khvicha Kvaratskhelia como antes y el nigeriano Victor Osimhen necesita algo de aire recién llegado de la Copa África.

El Barcelona recupera efectivos para la causa europea. Alejado del liderato también y agitado institucionalmente, el cuadro azulgrana regresa a octavos después de dos años estancado en la fase de grupos. Mira al horizonte con optimismo el cuadro de Xavi para disputar la única posibilidad de éxito que tiene en el ejercicio. Sin Copa del Rey y al margen de LaLiga, pretende no dejar escapar esta nueva oportunidad ante un rival que compartió cuarteto con el Real Madrid en la anterior ronda.

El PSV Eindhoven recibe en el Philips Stadion al Borussia Dortmund. El plantel de Peter Bosz, intratable en la Eredivisie, donde ha llegado a sumar diecisiete victorias seguidas, afronta el reto de llegar lejos en el evento europeo una vez casi amarrada la Liga de los Países Bajos.

El Borussia Dortmund, sin embargo, no afronta en su mejor momento el duelo continental. Irregular en la Bundesliga ha perdido de vista la lucha por el primer puesto y está centrado en mantenerse entre los cuatro primeros de la tabla alemana.

No obstante, el poder del conjunto germano es evidente. Terminó como campeón del llamado 'grupo de la muerte', por delante del París Saint Germain y del Newcastle. Cuenta con el refuerzo de Jadon Sancho y el despegue del marfileño Sebastian Haller, de vuelta tras la Copa África donde acabó campeón y como un héroe.

Finalmente, el enfrentamiento entre el Oporto y el Arsenal completa los octavos de final. El representante inglés ha recuperado, de la mano del español Mikel Arteta, la preponderancia que le dio su historia. Está en los octavos de final de la Liga de Campeones por primera vez desde hace siete años. Pero los antecedentes no alientan el panorama del cuadro de la Premier que ha perdido sus últimos seis partidos de ida de octavos de final y ha sido eliminado en sus últimas siete citas en este tramo.

Ambos están metidos también en el particular reto de las ligas portuguesa e inglesa donde tienen posibilidades y también aspiraciones. El Oporto quiere mantener el buen nivel de su delantero Evanilson en lo que va de temporada, incluida en la Champions. EFE

apa/jpd