Acuerdo político en la UE para defenderse de coerción económica de terceros

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(Añade información sobre el acuerdo proporcionada por la Eurocámara)

Bruselas, 28 mar. El Consejo de la Unión Europea y la Eurocámara alcanzaron este martes un acuerdo provisional sobre un instrumento contra la coerción económica de terceros países que permitirá a la UE contraatacar con otras medidas que afecten al comercio o la inversión, aunque como último recurso, mientras se resuelven las diferencias mediante el diálogo.

El instrumento "pretende disuadir de la coerción económica contra la UE y sus Estados miembros", dijo la presidencia sueca del Consejo de la Unión en su cuenta oficial en Twitter.

Entre las medidas que podrían aplicarse al tercer país como respuesta a la coerción económica se encuentran la imposición de restricciones comerciales, por ejemplo, en forma de aumento de los derechos de aduana, licencias de importación o exportación o restricciones en el ámbito de los servicios o la contratación pública, explicó el Consejo en un comunicado.

El instrumento contra la coerción, recalcó el Consejo, está diseñado para reducir e inducir la interrupción de las medidas coercitivas a través del diálogo.

Por lo tanto, cualquier contramedida tomada por la UE se aplicaría sólo como último recurso.

Los negociadores pactaron que el Consejo, que representa a los Estados de la UE, tendrá una participación importante en el proceso de toma de decisiones al determinar qué constituye coerción económica.

Por su parte, la Comisión Europea tendrá poderes de ejecución en las decisiones sobre las medidas de respuesta de la UE, al tiempo que garantizará una mayor participación de los Estados miembros en estas decisiones.

El Parlamento Europeo informó en paralelo en un comunicado de que sus negociadores obtuvieron una ampliación del ámbito de aplicación de la legislación, a fin de incluir medidas de reparación del perjuicio cuando se considere oportuno.

Los eurodiputados también introdujeron plazos para determinar si ha habido coacción y para adoptar una respuesta a la misma, con el fin de garantizar que el procedimiento sea lo suficientemente ágil como para evitar retrasos administrativos.

Además, según la Eurocámara, sus negociadores han abogado por reforzar el control democrático de la aplicación de la nueva herramienta, garantizando que se mantendrá informados a los eurodiputados junto con el Consejo en todas las fases relevantes, desde el examen de un caso hasta la revisión continua de las medidas de la UE.

El texto negociado aún debe ser refrendado en una reunión final a tres bandas entre el Consejo, el Parlamento y la Comisión y, a continuación, ese acuerdo informal tendrá que ser aprobado por la Eurocámara y el Consejo para que pueda entrar en vigor 20 días después de su publicación en el Diario Oficial de la UE.

La Comisión presentó su propuesta sobre el instrumento contra la coerción en diciembre de 2021 como parte de las herramientas de la UE para hacer frente a los países que intentan restringir el comercio o la inversión con el fin de forzar un cambio en diversas políticas de la UE.

Por ejemplo, el Parlamento Europeo ha denunciado en varias resoluciones la coacción económica de China sobre Lituania en respuesta a una decisión política lituana sobre Taiwán. EFE

cat-rja/rf