NICOSIA, Chipre (AP) — Chipre, país dividido étnicamente, ofreció el jueves un panorama sombrío para reanudar en el corto plazo el diálogo de paz a pesar de que un alto funcionario de Naciones Unidas ratificó el compromiso del jefe del organismo mundial de seguir involucrado en la resolución de uno de los conflictos más difíciles de Europa.
El ministro del Exterior de Chipre, Ioannis Kasoulides, dijo que el gobierno chipriota espera que las posibilidades de reiniciar las conversaciones no “empeoren” en los próximos meses debido a las acciones de Turquía y los turcochipriotas disidentes.
Grecia y Chipre acusaron al presidente turco Recep Tayyip Erdogan de empeñarse en una retórica y un comportamiento hostiles en un esfuerzo por convocar a los partidarios nacionalistas antes de las elecciones presidenciales de Turquía en abril.
Kasoulides también puso en duda la posibilidad de reanudar las conversaciones ante mejores oportunidades después de las elecciones.
El ministro ofreció su perspectiva luego que Miroslav Jenča, secretario general adjunto de la ONU para Europa, Asia Central y las Américas, se reunió con el presidente chipriota Nicos Anastasiades para analizar las posibilidades de reanudar las negociaciones. Jenča tenía previsto reunirse más tarde el jueves con el líder turcochipriota Ersin Tatar.
“Sólo me gustaría subrayar el compromiso del secretario general de seguir participando en el proceso de búsqueda de puntos en común y entendimiento para avanzar en el tema del arreglo”, indicó Jenča.
Chipre se dividió en partes étnicamente griegas y étnicamente turcas en 1974, cuando Turquía invadió después de un golpe de Estado de los partidarios de la unión con Grecia.
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