Seúl'88: 11.555 días desde que el voleibol peruano probó la gloria

Reproducción de una fotografía cedida por la Federación Peruana de Voleibol (FPV) de las jugadoras del equipo de voleibol femenino de Perú, ganadoras de la medalla de plata en los Juegos Olímpicos Seúl 1988, durante la celebración a su llegada a Lima (Perú). EFE/FPV
Reproducción de una fotografía cedida por la Federación Peruana de Voleibol (FPV) de las jugadoras del equipo de voleibol femenino de Perú, ganadoras de la medalla de plata en los Juegos Olímpicos Seúl 1988, durante la celebración a su llegada a Lima (Perú). EFE/FPV

Lima, 19 may (EFE).- Han pasado 11.555 días o 31 años y 7 meses, pero la hazaña de la plata obtenida en los Juegos Olímpicos de Seúl'88 por la selección femenina de voleibol de Perú se mantiene viva en el recuerdo de los aficionados.
Una jornada épica matizada por la desazón de haberse quedado a un paso de la gloria esquiva del oro.
Obtenido por jugadoras de nivel superlativo, el camino hacia uno de los máximos galardones de la historia deportiva del país fue guiado por el legendario entrenador coreano Man Bok Park, quien falleció el pasado 26 de septiembre a los 83 años.
Mr.Park, como se le llamó siempre con cariño y respeto, fue el líder de un equipo en el que destacaban figuras como Cecilia Tait, Gabriela Pérez del Solar, Rosa García, Gina Torrealba, Denisse Fajardo, Natalia Málaga o Miriam Gallardo.
Incluso Tait, conocida como 'la Zurda de Oro', dejó tal estela de admiración que el Comité Olímpico Internacional (COI) le otorgó en 2003 el trofeo "Mujer y Deporte" para las Américas y en 2005 se convirtió en la primera sudamericana en ingresar al Salón de la Fama del Voleibol de los Estados Unidos.
GENERACIÓN DORADA
Más allá de las individualidades, se trató de una generación dorada, tal como destacó a Efe la presidenta de la Federación Peruana de Voleibol (FPV), Pilar Gonzales López de Raygada, quien aseguró que este "hito fue el punto culminante" de ese equipo y su repercusión "aún se siente" en su país.
"En ese momento confluyeron una serie de hechos auspiciosos que concluyeron en esa medalla que bien pudo ser de oro. Las nuevas generaciones tienen no solo ese legado imborrable en sus camisetas, sino también el compromiso de superar lo que ellas hicieron", acotó.
Los datos fríos, que no dan cuenta de las intensas emociones que generan los acontecimientos de este tipo, señalan que Perú llegó a la final de Seúl tras haber logrado el mejor promedio de bloqueo de la competencia, que inició con un contundente 3-0 sobre Brasil (15-11, 15-11 y 15-3), su clásico rival sudamericano.
Daría el gran golpe al vencer en su siguiente encuentro a China, por entonces campeón mundial y olímpico, por 3-2 (13-15, 15-13,7-15, 15-12 y 16-14) y luego superaría a Estados Unidos, por otro 3-2 (12-15, 9-15, 15-4, 15-5 y 15-9), tras ir dos sets abajo.
En la semifinal, las peruanas ratificaron su altísimo nivel para vencer a Japón por 3-2 (15-9, 15-6, 6-15, 10-15 y 15-13) y conseguir la primera clasificación en la historia de un equipo sudamericano de voleibol femenino a una final olímpica.
UNIÓN SOVIÉTICA
El partido soñado frente a la Unión Soviética se disputó el 29 de septiembre de 1988 y generó la expectativa de los peruanos, que siguieron las acciones por radio y televisión, a pesar de la diferencia horaria con la lejana Corea del Sur.
La emoción casi llegó al paroxismo cuando las peruanas ganaron los dos primeros sets (15-10 y 15-12), pero en el tercero las soviéticas remontaron un 12-6 para quedarse con un 13-15 que les dio el impulso para también ganar el cuarto por 7-15.
El clímax se alcanzó en un quinto set disputado punto a punto, hasta llegar a un empate de 15-15, con Perú con la primera opción de la victoria, pero las soviéticas se quedaron con el oro por 15-17.
"Pocas veces un partido como ese atrajo tanto interés de la afición nacional", recordó a Efe la presidenta de la FPV, que resaltó que por primera vez "un deporte colectivo como el voleibol estuvo a un paso de lograr semejante logro".
Consideró, además, que en un encuentro de esa instancia final "el más mínimo error puede conducir a una derrota" y que el equipo rival "supo aprovechar su momento y marco esa delgada diferencia".
"Nada que reprochar a esa brillante generación que hasta el día de hoy brilla tanto como ayer", enfatizó.
CAMPAÑA MARAVILLOSA
Más de tres décadas después, Gabriela Pérez del Solar, quien con su 1,94 metros de estatura fue un baluarte en el ataque y el bloqueo peruano, recuerda que esa campaña en Seúl'88 fue "maravillosa" y un momento "inolvidable".
"Es el sueño de todo deportista llegar a unas olimpiadas, pero sí, los años pasan, pero el recuerdo y el dolor queda hasta el día de hoy", admitió la jugadora en una reciente entrevista publicada en el canal en Youtube de la FPV.
Del Solar, quien reside en Estados Unidos y fue congresista peruana entre 2006 y 2016, recordó que la bienvenida que recibió la selección olímpica, que tuvo que ir en un autobús descubierto hasta un abarrotado Estadio Nacional, "fue impresionante".
"Cuando nosotros llegamos nos hicieron sentir como si hubiéramos ganado la medalla de oro, hasta el día de hoy el cariño que nos tienen no tiene precio", destacó.
Sin embargo, el periodista Martín Fernández recordó a Efe que el promotor Jorge 'Chupo' Arriola le contó que cuando la selección partió hacia la cita olímpica ningún periodista ni aficionado fue a despedirla y solo él llegó con ramos de flores para las jugadoras.
"La selección se fue en absoluto silencio y regresó con la medalla de plata en una cosa apoteósica, y 'Chupo' y las chicas del voleibol siempre recuerdan ese detalle", comentó Fernández.
Tras la gesta de Seúl'88, Man Bok Park se convirtió en un peruano más, al punto que pasó sus últimos años en Lima, y su muerte fue "un dolor inmenso", según asegura la presidenta de la FPV.
Precisamente, por ser "todo un icono del voleibol nacional", la federación ha propuesto que el Polideportivo del Callao, construido para los Juegos Panamericanos de Lima 2019, lleve su nombre.
Bajo la conducción del coreano, Perú logró el subcampeonato olímpico en Seúl'88 y los subcampeonatos mundiales en el juvenil de México'80 y el absoluto de Perú'82, así como ocho títulos suramericanos, varios subcampeonatos panamericanos, la hegemonía en los Juegos Bolivarianos, y otros títulos internacionales.
Park volvió a dirigir a Perú en 1999 para obtener la clasificación a los Juegos Olímpicos de Sydney, y en 2009 fue nombrado Director de las Selecciones de Voleibol de Perú.
En medio de la sequía de triunfos de los últimos años, que no ha hecho mella la gran afición que tienen los peruanos por este deporte, la presidenta de la FPV enfatizó que "hoy el voleibol se juega distinto, pero la mística de la jugadora peruana es la misma: querer lograr siempre la victoria".
David Blanco Bonilla

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