Cepo laboral: en la oposición nadie quiere ceder y se alargan las negociaciones

El kirchnerismo y Massa intentan consensuar un proyecto contra los despidos antes de la sesión de mañana. Si hay cambios, deberá volver al Senado

En la cuenta regresiva para el tratamiento de la ley antidespidos, la oposición todavía no pudo ponerse de acuerdo para llevar un proyecto unificado a la Cámara de Diputados. Las próximas horas son clave: si el Frente para la Victoria y el interbloque Unidos por una Nueva Alternativa (UNA) de Sergio Massa no consensúan una alternativa, la propuesta para prohibir los despidos por 180 días y fijar una doble indemnización podría caerse.


Las conversaciones por el momento están empantanadas. Luego del fracaso de la sesión especial que intentó convocar para la semana pasada, el kirchnerismo está debilitado y paralizado por la disyuntiva: ¿aceptará darle un triunfo a Massa y votará su proyecto? ¿O insistirá con el que envió el Senado y correrá el riesgo de que la ley quede en la nada?


"Si no nos ponemos de acuerdo, el riesgo que se corre es que no haya ley", reconoció este lunes el jefe de la bancada kirchnerista, Héctor Recalde, en declaraciones a Radio Del Plata. Para sumar fuerza a su posición, esta tarde se reunirá con los líderes de las dos CTA, Hugo Yasky y Pablo Micheli.


Además, se reunió con su par del Senado, Miguel Ángel Pichetto, para saber qué hará el bloque si el proyecto vuelve a su Cámara de origen. Luego del encuentro, Recalde estimó que la Cámara baja insistiría con su proyecto original: "Si la votaron 49 senadores (sobre 72) y la ley llega modificada de Diputados, según mi deducción, ellos ratificarían la ley aprobada. Es decir que van a insistir con el proyecto original, que es lo que el movimiento obrero pide y es el dictamen de mayoría nuestro".


Y ratificó que el proyecto del massismo es considerado una opción: "Hay varios proyectos, ese sería un plan B. Nosotros lo que tenemos muy en mente es ratificar lo que decidió el Senado, tal como lo aprobó. Después veremos. No queremos plantearnos un plan B de inmediato, estamos hablando con todos los bloques".


Pichetto, por su parte, dijo tras recibir a Recalde que el bloque PJ-FPV va a "esperar la definición de la Cámara de Diputados" y que él no puede "hablar por los 48 senadores que votaron la ley en el Senado" respecto de qué harían si el proyecto es aprobado con modificaciones.


Recalde: "Si no nos ponemos de acuerdo, el riesgo que se corre es que no haya ley"

Por el momento, los kirchneristas insisten en su oferta al massismo para aprobar el proyecto del Senado tal cual lo recibieron y votar en una ley aparte el paquete de beneficios para las Pequeñas y Medianas Empresas (PyME). El hombre de Tigre se niega. Quiere que ambos salgan juntos como lo estipula en su proyecto.


En la maratónica sesión de este miércoles primero se tratará el proyecto de ley de Acceso a la Información y luego la devolución parcial del IVA para los consumos de la canasta básica. En tercer lugar pasarán a discutirse los distintos proyectos de ley antidespidos.


Cinco dictámenes quedaron aprobados en las reuniones de comisión de la semana pasada: el de mayoría, que replica el proyecto del Senado; el oficialista; el massista; otro del Partido Socialista y un último del Frente de Izquierda. Las propuestas serán tratadas en el recinto en ese orden.


Si hay modificaciones, el proyecto deberá volver al Senado


Si no hay acuerdo entre los bloques opositores, el primer proyecto en ser rechazado será el del kirchnerismo. En el massismo especulan con lo que sucederá después: ¿los diputados del FpV y el Bloque Justicialista de Diego Bossio prefieren que se caiga el proyecto o terminarán por votar su propuesta? Las próximas horas serán cruciales para responder a esa pregunta.


En las conversaciones de este fin de semana surgió una propuesta intermedia para que todos cedan un poco y, al mismo tiempo, nadie lo haga completamente. La idea es que tanto el kirchnerismo como el Bloque Justicialista y el massismo se sumen al dictamen emitido por el Partido Socialista, que toma elementos tanto del proyecto del Senado como del de UNA. Por ahora, la alternativa no convence a nadie, pero podría terminar por ser una salida si las negociaciones no se destraban entre hoy y mañana.


Si este miércoles Diputados finalmente aplica cambios al proyecto enviado por el Senado, el texto deberá volver a la Cámara alta. Allí tendrán que decidir si aceptan las modificaciones o insisten con su propuesta original. En caso de que no haya acuerdo en la Cámara baja y ninguno de los dictámenes sea aprobado, el proyecto no podrá ser tratado hasta el año que viene.


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