Si bien Fariña en su declaración indagatoria identificó a Punturo como "Santiago", en realidad hablaba de Gonzalo Punturo. Santiago no figura en los registros disponibles para consultas. Fuentes judiciales del caso por la Ruta del Dinero K y allegados a la defensa de Fariña, admitieron que pudo haber habido un error. Todos confirman que el misterioso personaje es Gonzalo.


Gonzalo Sebastián Punturo. Ese es el verdadero nombre del imputado menos conocido que figura en la declaración testimonial de Leonardo Fariña que Infobae publicó en exclusiva. El ex esposo de Karina Jelinek lo menciona en un incidente que hubo en una financiera del microcentro porteño.


Textualmente, la declaración de Fariña dice: "La transacción se hizo en Marlin Group, que está en la calle Florida. Ese día estábamos Maximiliano Goff, yo y el suegro de Maxi. Nosotros le dimos 500.000 dólares en la mano y los chinos transfirieron ahí mismo desde la computadora la plata en una cuenta radicada en España, en el banco Sabadell. En cuanto a las transferencias, hubo un problema bastante grave con Santiago Punturo. Esa financiera está en frente de la Casa de Santa Cruz. Ese "Santiago Punturo" (textual) era el que menos cobraba, 0,5% para las transferencias y el dinero se llevaba al banco HSBC y ahí es donde actuaba la mesa negra del HSBC. Acá se han sacado dos o tres millones de dólares. Este Punturo un día no transfiere el dinero aduciendo que se había trabado el clearing, que no había impactado el cable, y en realidad, cuando pasaban dos días, fuimos a reclamarle y había hecho una operación de compra de granos, y ahí nos enteramos que este tipo es socio de Rudy Ulloa."



Punturo, que no es Santiago sino Gonzalo, figura junto a varios integrantes de su familia en diversas sociedades financieras y comerciales: Pata's SA, Cía de Cobranzas SA, Sudamerican Brokers SA e Insurance Company SA, entre otras.


Tan sustanciosa como en Argentina, es también su actividad comercial en el Reino Unido, en donde Punturo figura como Director de Inversiones región Sudamérica en el entramado societario de la ignota pero millonaria banca privada Bandenia (antes European Credit), que, con un capital superior a los 500 millones de euros, opera tanto en Inglaterra como en España teniendo como principal accionista y CEO al español José Miguel Artiles Ceballos. En los registros oficiales de Bandenia figuran dos argentinos más aparte de Punturo: Alejandro César Barreiro y Alfredo Omar Guerisoli.



En tanto el CEO de la compañía, Artiles Ceballos, fue condenado en 2014 por la Justicia española al pago de casi un millón de euros por maniobras fraudulentas en el proceso de insolvencia de una constructora navarrense, desde la cual se enviaron casi 2 millones de euros sin justificación legal hacia las arcas de Bandenia Banca Privada. En 2013, Bandenia estuvo en negociaciones para quedarse con el club español Albacete, pero la operación finalmente quedó trunca.


A fines del año 2013, el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial Nº 3, a cargo de Jorge Sicoli, decreta la quiebra de Gonzalo Punturo, mediante el expediente Nº 114756 caratulado "Punturo Gonzalo Sebastián s/Quiebra".


Cuatro meses más tarde, en medio de la quiebra decretada, ve la luz en Panamá una sociedad offshore llamada Zurich Oil SA, registrada por el bufete panameño de Arístides Meléndez. Inicialmente figuraron tres prestanombres originarios de Panamá y un capital de 10 mil dólares en diez acciones nominativas.


Tres meses después de creada y registrada Zurich Oil, una nueva asamblea directiva socava los cimientos de esta offshore. Se le cambia el nombre por el que posee actualmente, Zurich Capital Holding SA, y se aumenta su capital a 500 mil dólares. Pero la modificación más interesante se desprende del rotundo cambio en el directorio. Vuelan los tres panameños de papel y hacen su ingreso los argentinos Gonzalo Punturo y Martín Eraso, acompañados del estadounidense David Leonardo López Darquea. Los tres nuevos socios, replican de esta forma en Panamá la homónima de Zurich Capital Holding LLC, creada en marzo de 2010 en Miami por López Darquea y en donde hacen su ingreso en 2014 Punturo y Eraso.



La página web de esta compañía indica domicilios en Buenos Aires, Miami y Panamá. Para Buenos Aires la dirección informada es Av. Córdoba 686 – Primer Piso, la cual remite de forma directa al hotel Sheraton Libertador, que ocupa la segunda mitad de esa cuadra del centro porteño.


Quizás la punta del ovillo aquí sea el actual socio de Punturo en Panamá y Miami, Martín Andrés Eraso, quien según documentos oficiales a los que accedió Infobae, fue directivo del banco suizo Lombard Odier y de la sucursal Ginebra del HSBC Private Bank, ambos en Suiza. Vale recordar aquí que Lombard Odier fue el banco en donde Martín Báez tenía depositados al menos 1,5 millones de dólares a través de Teegan Inc y que de la ya famosa serie de nueve cheques de Helvetic Services Group endosados por Jorge Chueco y cobrados por Báez, cinco de ellos son precisamente del banco HSBC.


Ahora Casanello se suma a la teoría de Campagnoli y en su último escrito habla textualmente de "una posible maniobra de auto-venta o auto-compra de títulos de deuda pública por parte de Helvetic Services Group SA, en donde se reingresó al país una suma aproximada de 33 millones de dólares que habrían sido insertados en el mercado local a partir de su depósito en una cuenta bancaria de Austral Construcciones en el Banco de la Nación Argentina, a través de nueve cheques por un total de $208.840.876, endosados por Jorge Chueco, como apoderado de Helvetic".



Las operatorias de las que habla Casanello consistían en transferencias de dinero procedente de fuentes ilícitas desde SGI Argentina SA a Helvetic Services Group, quien a su vez registraba una cuenta comitente en la sociedad de bolsa Financial Net. La compañía suiza adquiriría bonos de deuda soberana, luego esos títulos se transferían en dólares a través de un sistema de compensación y liquidación en Suiza y finalmente reingresarían al país para ingresar al patrimonio de Austral Construcciones.


Es precisamente a través de Financial Net en donde la ruta de este dinero despuntó su tramo final, luego de iniciada la operación de "exportación de divisas" hacia paraísos fiscales gestionada desde su punto inicial por Leonardo Fariña quien, según su declaración, recurría no sólo a Elaskar y SGI sino a distintas cuevas y financieras del microcentro porteño.