Sony diseña esta batería de alta capacidad que ocupará un espacio similar a las actuales y permitirá, por ejemplo, usar el último modelo de iPhone conectado a internet durante unas 14 horas, señaló el diario Nikkei.


Estas baterías serán un 30% más compactas y estarán compuestas de azufre. Las tradicionales de la actualidad llevan como componente principal al litio.


Además de Sony, otras compañías del sector como la surcoreana Samsung se interesaron en las baterías de azufre, que podrían alargar la capacidad y la operatividad de teléfonos inteligentes y otros aparatos electrónicos.


La compañía tecnológica Sony, que copa el 8% del mercado mundial de las baterías, fue la primera en lanzar la batería de litio en 1991 y en la actualidad busca comercializar la de azufre antes que sus competidores.


Sony logró en el primer semestre fiscal de 2015 (entre abril y septiembre) un beneficio neto de € 871 millones frente a las pérdidas de € 825 millones del ejercicio anterior.