Restropectiva: Vida y obra del gran arquitecto brasilero Oscar Niemeyer

El arquitecto más prestigioso de Brasil, fue uno de los más reconocidos a nivel mundial. Entre sus obras más destacadas están los edificios de Brasilia, el Museo de Arte Contemporáneo de Niterói y muchas otras en Europa. Claves para comprender la vida de un innovador

 ASSOULINE / Mustique 162
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Al reconocimiento por sus logros profesionales se suma el respeto de los muchos años vividos. Hasta hace poco tiempo, durante las entrevistas, Oscar no se privaba de fumar algún cigarrillo oscuro, que balanceaba entre los dedos mientras gesticulaba. La voz cadenciosa, el vocabulario amplio, la explicación justa, como un profesor venerable: Niemeyer, ante todo, era un talentoso comunicador.

Nació en Río de Janeiro, en 1907. Desde joven, entre planos, medidas y dibujos, acuñó un estilo de trabajo que lo acompaña hasta la actualidad. Niemeyer se manifestó desde un comienzo seguidor y gran promotor de las ideas Le Corbusier, uno de los padres de la arquitectura moderna internacional. Con este arquitecto suizo, Niemeyer participó del proyecto del edificio principal de las Naciones Unidas en Nueva York en 1952.

Entre otros avances, Niemeyer es considerado pionero en la experimentación de las posibilidades constructivas y plásticas del hormigón armado. "No me atraen ni el ángulo recto, ni la línea recta, dura, inflexible, creada por el hombre. Lo que me atrae es la curva libre y sensual, la curva que encuentro en las montañas de mi país, en el curso sinuoso de sus ríos, en las olas del mar, en el cuerpo de la mujer preferida. De curvas es hecho todo el universo, el universo curvo de Einstein.", declaró alguna vez.

Oscar nació un 15 de diciembre en el barrio de Laranjeiras, en una casa sobre una calle que después recibiría el nombre de su abuelo, Ribeiro de Almeida. Durante su juventud no se diferenció de la tribu de los cariocas bohemios. Tampoco le preocupaba demasiado su futuro y terminó su secundaria a los 21 años. Ese mismo año, se casó con Annita Baldo, hija de inmigrantes italianos de Padua.

La vida matrimonial hizo que Oscar tomara conciencia de la importancia de comenzar a proyectar su futuro. Fue entonces cuando comenzó a trabajar en el taller de tipografía de su padre y entró en la Escuela Nacional de Bellas Artes del Brasil. En 1934 se graduó como ingeniero arquitecto.

Un comienzo de sacrificio y apuesta parece coincidir en las vidas de todos los grandes creadores. El comienzo de Oscar Niemeyer no fue distinto: a pesar de que le hacía falta dinero, decidió trabajar gratis en el estudio del arquitecto Lúcio Costa y Carlos Leão. Desde hace tiempo que la arquitectura urbana le parecía insuficiente, extraña, y decidió que en esa área avocaría sus esfuerzos creativos.

Hacia 1945, Oscar ya gozaba de cierta reputación como arquitecto. En ese entonces, tomó la decisión de unirse al Partido Comunista de Brasil, donde emprendió una militancia entusiasta. Durante la época de la Revolución Rusa de 1917, Oscar era un niño, pero para los años de la Segunda Guerra Mundial, ya se había convertido en un joven idealista.

"Niemeyer y yo somos los últimos comunistas de este planeta", manifestó alguna vez Fidel Castro. Luego, durante los años de la Guerra Fría, visitó en varias oportunidades la URSS, conoció a los líderes socialistas y se convirtió en amigo personal de algunos de ellos.

En 1940, Niemeyer conoció al alcalde de la ciudad de Belo Horizonte, Juscelino Kubitschek (1902-1976), quien le invitó a proyectar una iglesia y un casino a orillas del Lago de Pampulha. Esta pequeña iglesia, que homenajeaba a San Francisco, con sus líneas onduladas, extrañas en una construcción sacra, le dio fama en todo el país. Su interior fue decorado con azulejos y frescos pintados por el artista brasilero Cándido Portinari. Años después, fue transformada en el Museo de Pampulha, dedicado a la difusión del arte contemporáneo.

En 1956, por iniciativa del presidente Kubitschek, Oscar Niemeyer fue invitado oficialmente a trabajar en el proyecto de la nueva capital: Brasilia. Niemeyer se hizo cargo de los proyectos edilicios, y Lúcio Costa, del plan de la ciudad y toda la parte urbanística.

En pocos meses, Niemeyer diseñó decenas de edificios residenciales, comerciales y administrativos. Entre ellos la residencia del Presidente (Palácio da Alvorada); el Congreso Nacional (la Cámara de los Diputados y el Senado Federal); la Catedral de Brasilia; el Palacio de Itamaraty, sede de la cancillería; la sede del Supremo Tribunal Federal; los edificios de los ministerios, y la sede del gobierno, el Palacio del Planalto.

La catedral es considerada particularmente una de las obras cumbre de Niemeyer.

Brasilia nació repentina y veloz: fue diseñada, construida e inaugurada durante el plazo de un mandato presidencial, cuatro años. Fue oficialmente inaugurada el 21 de abril de 1960, y dos años más tarde, Niemeyer recibió el encargo de organizar la Facultad de Arquitectura en la recién creada Universidad de Brasilia (UnB). En 1963 fue nombrado miembro honorario del Instituto Americano de Arquitectos de los Estados Unidos, y ese mismo año ganó el premio soviético Premio Lenin de la Paz.

En 1964, Niemeyer viajó a Israel por proyectos laborales y a su regreso encontró muy cambiada la realidad del país. El presidente João Goulart, había asumido el poder después de la renuncia del presidente electo, Jânio Quadros, quien había sido derrocado por un golpe militar.

La dictadura militar no fue un período próspero para Niemeyer. En más de una oportunidad su oficina fue misteriosamente asaltada y sus proyectos fueron rechazados la mayoría de las veces. En 1965, doscientos profesores, entre ellos Niemeyer, renunciaron a la Universidad de Brasilia, en protesta contra la política universitaria. Ese mismo año, Niemeyer viajó a Francia, por una exposición sobre su obra en el Museo de Louvre, al mismo tiempo el Ministro de Aeronáutica de Brasil dejó trascender en los diarios que "el lugar para un arquitecto comunista es Moscú". Luego de estos incidentes, Oscar se vio obligado a exilarse y en 1966, se mudó a París.

Lejos de su patria, Niemeyer se adaptó a otra realidad. En París, abrió una oficina en Champs-Élysées. Enseguida comenzaron a convocarlo clientes de diferentes procedencias. En Argelia diseña la Universidad de Constantina y en 1970, la mezquita de Argel. En Francia crea la sede del Partido Comunista Francés, el Place du Colonel Fabien, y en Italia la sede de la Editora Mondadori. En Portugal realiza una obra en la ciudad de Funchal, el Pestana Casino Park. Otro diseño sobresaliente es la Mezquita Estatal de Penang en George Town, la capital del estado de Penang, en Malasia, realizada en los años setenta.

Después del final de la dictadura en los años ochenta, Niemeyer regresó a Brasil. En declaraciones mediáticas, definió esta época como el inicio de la última fase de su vida. En este período, emprendió diversas obras: el Memorial JK, en Brasilia (1980), el edificio-sede de la Red de Televisión Manchete (1983), los CIEPs (centros integrados de educación pública), y los sambódromos de las ciudades de Río de Janeiro (1984) y de São Paulo (1991); el Panteón de la Patria, en Brasilia (1985) y el Memorial de América Latina (1987), en São Paulo. Este último incluye una bella escultura que representa una mano herida como un Cristo, de cuya llaga sangra América Latina.

En 1989 se le concedió el Premio Príncipe de Asturias de las Artes. Algunos años después, entre 1991 y 1996, realizó la que muchos consideran su mejor obra: el Museo de Arte Contemporáneo de Niterói (MAC). Este se encuentra en un lugar que parece imposible, con una forma circular dinámica: una escultura que surge sobre la piedra, desde donde puede apreciarse una visión privilegiada de la Bahía de Guanabara y de la ciudad de Río de Janeiro.

El 22 de noviembre de 2002 fue inaugurado el Museo Oscar Niemeyer, en la ciudad de Curitiba (Paraná), al sur de Brasil. Esta obra es un anexo al museo original diseñado por el mismo Niemeyer. Ese mismo año recibió el Premio Konex Mercosur al mejor arquitecto de la región durante la década.

El 15 de diciembre de 2006, con casi 50 años de atraso, fue inaugurado el Museo Nacional Honestino Guimarães y la Biblioteca Nacional Leonel de Moura Brizola, que forman juntos, el mayor centro cultural de Brasil, denominado Complejo Cultural de la República, ubicado en la Explanada de los Ministerios en Brasilia. La inauguración fue programada para coincidir con el cumpleaños número 99 del arquitecto.

Oscar Niemeyer murió el 5 de diciembre de 2012 a los 104 años. Un distinto de la arquitectura, un visionario, pero por sobre todas las cosas un apasionado de su profesión y la vida.

Premio Lenin de la Paz, Gobierno de la URSS, 1963.

Miembro honorario del Instituto Estadounidense de Arquitectos (EE. UU.), 1963.

Miembro honorario de la Academia Americana de Artes y Letras y del Instituto Nacional de Artes y Letras, 1964.

Premio Pritzker de Arquitectura, de los Estados Unidos, 1987.

Premio Príncipe de Asturias de las Artes, de España, 1989.

Caballero Comendador de la Orden de San Gregorio Magno, Vaticano, 1990.

Título de Doctor Honoris Causa de la Universidad de Minas Gerais, 1995.

Título de Doctor Honoris Causa de la Universidad de São Paulo, 1995.

Premio León de Oro de la Bienal de Venecia, VI Muestra Internacional de Arquitectura, 1996.

Royal Gold Medal do Royal Institute of British Architects, 1998.

Medalla al Mérito Darcy Ribeiro del Consejo Estatal de Educación del Estado de Río de Janeiro, 2001.

Medalla de la Orden de Solidaridad del Consejo de Estado de la República de Cuba, 2001.

Título de Gran Oficial de la Orden del Mérito Docente y Cultural Gabriela Mistral, del Ministerio de Educación de Chile, 2001.

Premio Unesco 2001, en la categoría Cultura, 2001.

Título de Arquitecto del Siglo XX, del Consejo Superior del Instituto de Arquitectos de Brasil, 2001.

Premio Konex Mercosur, Argentina, 2002.

Premio Imperial Japon, Asociacion de Arte de Japón Japón, 2004.

Medalla y título de Comendador de la Orden Nacional de la Legion de Honor, Gobierno de Francia, 2007.

Medalla de la Orden de la Amistad, Gobierno de Rusia, 2007.

Premio ALBA de las Artes, Gobierno de Venezuela, 2008.

Orden de las Artes y las Letras de España (6 de noviembre de 2009).