El plan elaborado por el gobierno de Obama busca subir impuestos a los ciudadanos más ricos y a las empresas. La intención de la Casa Blanca es emplear esos ingresos extraordinarios para ayudar a las familias que han pasado apuros económicos en los últimos tiempos.
El proyecto de Obama aliviaría también las restricciones presupuestarias impuestas a programas militares y domésticos en 2011. Y presenta nuevas iniciativas, incluyendo un programa de obras públicas por importe de 478.000 millones de dólares para mejoras en autopistas, puentes y tránsito.