Durante la verificación del quórum, el diputado ex oficialista Roger Rondón se abalanzó y le propinó un golpe en la cabeza con un folio de hojas a su colega Nicolás Maduro, quien se encontraba sentado en un lugar cercano.
De inmediato ambos congresistas se fueron a las manos. Algunos de sus colegas debieron interponerse entre ellos para sujetarlos y evitar que continuaran golpeándose.
"Me colmó la paciencia. Desde que denuncié la corrupción en este gobierno he tenido que soportar las burlas, codazos y empujones de este figurín de hombre", dijo Rondón en alusión a Maduro.
La bancada oficialista expulsó en junio de sus filas a Rondón por acusar al ministro de Energía, Rafael Ramírez, de supuestos actos de corrupción y exigir su destitución.
El bloque oficialista logró 83 votos para evitar la salida de Ramírez del despacho de Energía.
Rondón se mostró arrepentido de su acción y aseguró que no volverá a repetir actos violentos en el congreso unicameral.
Maduro, por su parte, relató que "de manera cobarde me golpeo... yo estaba tranquilo en mi curul, cuando este loco me atacó".
Acusó a los adversarios del presidente Hugo Chávez de provocar acciones violentas en el congreso para detener la discusión de "leyes vitales para el país".
Desde que se agudizó la crisis política en Venezuela en el 2002, las grescas en el congreso son frecuentes.
Antes que el actual período de sesiones comenzase en septiembre se auguraban fuertes confrontaciones por estar en agenda la discusión de un paquete de polémicos proyectos de leyes.
La oposición acusa al gobierno de intentar "vulnerar la independencia" de los poderes y "amenazar la libertad de prensa" de aprobarse una serie de proyectos, entre los que destaca uno en que por mayoría simple los diputados podrían designar los 15 nuevos magistrados del Tribunal Supremo y otro que regula los contenidos de las televisoras y radios.