El músico Gustavo Cordera compareció esta mañana en declaración indagatoria en los tribunales de Comodoro Py en la causa penal abierta por haber dicho que "hay mujeres que necesitan ser violadas para tener sexo".

Fuentes judiciales informaron que el artista presentó un escrito de descargo en el juzgado federal 6, de Rodolfo Canicoba Corral, y se retiró.

En el documento, al que tuvo acceso, infobae explica: "Quiero que quede absolutamente claro que lamento profundamente si con mis dichos he causado algún dolor, herida o enojo. Esa jamás fue mi intención de quien desde hace años viene buscando y propugnando con su música el avenimiento, la igualdad y el respeto de quienes son distintos, ya sea por sus ideales, su género o sus pensamientos".

Sobre sus polémicas declaraciones en una clase con estudiantes de periodismo, Cordera dejo en claro que "Lo hice en el contexto de una charla formal, con ingresantes de la carrera de periodismo. Me dijeron que en la charla solo asistiría un reducido grupo de alumnos y que la misma no sería publicada, ni mucho menos difundida, ya que tales acciones se encuentran prohibida por la normativa interna de la Escuela (TEA)". 

Y reveló: "Como me había adelantado mi agente de prensa, lo que se busca en esas clases, que son simulacros de conferencia de prensa, es que los alumnos ingresantes de la carrera se ejercitaran. ¿De qué manera ejercitar a un alumno para que indague me pregunte? Decidí hacer uso de la misma mecánica que utilizo para componer mi música: la provocación".

En el escrito, además, el cantante revela que: "En un momento una alumna preguntó si los rockeros se sienten impunes haciendo alusión a denuncias de abuso que se efectuaron contra el Sr, Cristian Aldana de la banda 'El Otro Yo'. Sabiendo de la informalidad y el carácter 'cerrado' del evento, respondí que 'Aldana coge con pendejas desde hace muchos años, ahora es abuso, se llama eso? Pero esa es otra de las aberraciones de la ley (…) la aberración es que una pendeja de 16 años con una concha caliente así te quiere coger y vos no te la cojas. Eso es una aberración".

Y continúa: "Luego llegaron las repreguntas, había encontrado un detonante de la curiosidad y voluntad de inmiscuirse de los asistentes y expliqué con claridad que a mi no me gustan las mujeres jóvenes. Finalmente había logrado romper el hielo que mantenía congelados a los alumnos.

En otra de las partes del escrito, Gustavo Cordera explica: "Mis manifestaciones pudieron haber causado estupor o sensibilidad, pero indudablemente no produjeron ninguna alarma colectiva, a pesar de su descontextualizada difusión, que inevitablemente derivó en una desvirtuada interpretación de las mismas. Seguramente no transmití bien mi mensaje porque no fue comprendido. Desmiento que yo sabía que la clase estaba siendo filmada y que el contenido iba a ser difundido. Nunca vi una cámara".

El ex cantante de la banda Bersuit Vergarabat está imputado del supuesto delito de "incitación a la violencia colectiva" contra las mujeres a raíz de las declaraciones que hizo, el 8 de agosto del año pasado, en la escuela de periodismo TEA Arte.

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Allí, ante unos 30 estudiantes, Cordera había declarado que "hay mujeres que necesitan, porque son histéricas y necesitan para tener sexo, ser violadas porque lo necesitan y psicológicamente lo necesitan porque tienen culpa y porque no quieren tener sexo libremente".

Para el fiscal federal Ramiro González "el destinatario de los dichos de Cordera se encuentra individualizado y serían las mujeres, quienes deberían ser violadas en caso de ser 'histéricas'" y "en caso de que tengan 13 años deberían los adultos poder tener relaciones con ellas ya que lo contrario sería 'una aberración de la ley' o una injusticia". "Los dichos de Cordera no fueron brindados en un contexto privado o familiar si no, por el contrario, frente a una cámara que se encontraba filmándolo y un auditorio en el que había periodistas y estudiantes de periodismo quienes se encontraban registrando las declaraciones", remarcó.

El funcionario judicial subrayó que "sus afirmaciones constituyen una grave violación a los derechos humanos en tanto importan la negación de la dignidad intrínseca de las personas".

El artículo 212 del Código Penal que invocó la fiscalía castiga "con prisión de tres a seis años el que públicamente incitare a la violencia colectiva contra grupos de personas o instituciones, por la sola incitación". En su momento, Cordera pidió "perdón" e intentó explicar que había vertido sus dichos durante un "ejercicio de psicodrama" frente a los alumnos, uno de los cuales difundió sus declaraciones, pero directivos de la institución aclararon que no se trató de un "psicodrama ni fue pactada ninguna provocación".

El músico anunció la suspensión de todos sus shows y volvió a pedir perdón por sus declaraciones, en una carta abierta con el título "Mujeres, perdón".

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