El ácido fluoroantimónico es una mezcla de fluoruro de hidrógeno y pentafluoruro de antimonio. Tiene una acidez de -31 pKa, el máximo conocido, más de diez veces superior a la del ácido sulfúrico.

El YouTuber TechRax quiso probar la resistencia de su iPhone 7 vertiendo 100 gramos de esta sustancia en forma de diminutos cristales. Lo dejó durante 12 horas haciendo efecto. Tras ese período encontró que la carcasa del teléfono estaba corroída, y había dejado de ser negra.

Para hacer la prueba aún más desafiante, le agregó algunas gotas de peróxido de hidrógeno y lo sumergió completamente en ácido sulfúrico. Después de todas estas torturas, que no lograron destruir del todo el exterior del dispositivo, empezó a cargarle la batería y trató de encenderlo. Increíblemente, el iPhone funcionaba perfectamente.