Tiene 73 años y es el dueño de la granja Crocodile Creek, ubicada en la provincia sudafricana de KwaZulu-Natal. Desde 1983 vive rodeado de cocodrilos.

Por eso Peter Watson se mostraba tranquilo a pesar de estar a centímetros del animal. Y supuso que no le iba a pasar nada por golpearlo con un palo.
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Pero esta vez fue diferente. Enfurecido, el cocodrilo abrió las fauces y le clavó los dientes en el pie.

Watson cayó al piso, gritando de dolor. En ese momento se cortó el video que registraba su acompañante. Podría haber sido mucho peor: sólo debió tratarse las heridas en el pie, pero el reptil no llegó a lastimarlo en ninguna otra parte del cuerpo.
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