El atacante lanza un beso desde la ambulancia que lo trasladó desde el lugar del atentado terrorista

"¡Quiero matar a todos los musulmanes!", exclamó después de su ataque el terrorista de Londres, cuya actitud borró toda duda sobre la naturaleza del hecho. Aun después de quedar bajo custodia policial, el hombre de 48 años, cuya identidad todavía no fue divulgada, lanzó un beso a un testigo que lo grababa, desde el interior de una ambulancia.

Los hechos ocurrieron cerca de la mezquita de Finsbury Park, en el norte de Londres, después de las plegarias de la noche, al final de otro día de ayuno del Ramadán. Varios presentes confirmaron los gritos de odio que profirió el atacante de raza blanca.

"El hombre trató de escapar, pero lo atraparon", explicó el testigo Abdiqadir Warra. Tras ser neutralizado por los presentes, instados por el imán a no golpearlo, quedó bajo custodia policial y fue trasladado a un hospital local.

El individuo, que según testigos es un hombre de fuerte contextura física, fue llevado a un hospital como medida de precaución y, una vez dado de alta, será trasladado a una comisaría para ser interrogado.

El alcalde de Londres, Sadiq Khan, de confesión musulmana, denunció un "ataque terrorista horrible" que apuntó "deliberadamente contra londinenses inocentes, muchos de los cuales acababan de orar en el mes santo del Ramadán".

La mezquita de Finsbury Park estuvo asociada a ideología extremista durante varios años después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en los Estados Unidos, pero más tarde fue cerrada y reorganizada. Hace más de una década que no se la relaciona con opiniones radicales.

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