En un mundo hiperconectado, nadie se queda afuera de las últimas modas. Ni siquiera las personas que están encarceladas. Tras ver en sus celulares cientos de videos de individuos de todo el mundo haciendo el Mannequin Challenge, un grupo de internos de la prisión de Villepinte, en Seine-Saint-Denis, Francia, decidió sumarse el 26 de noviembre.

Lo hicieron durante un paseo en el patio de la cárcel, sin percatarse de que estaban exponiendo un conjunto de irregularidades que son comunes allí. Para empezar, la presencia de smartphones. Pero también quedaban en evidencia por las actividades que estaban representando al quedarse congelados: peleas, ajustes de cuentas, venta de drogas, entre otras cosas.

"Lo que muestra el video es muy serio. Hay muchas cosas prohibidas. Celulares, droga, dinero en los bolsillos. Se sienten intocables. Lo que nos están diciendo es que hacen lo que quieren en la prisión", dijo Philippe Kuhn, celador de la prisión de Villepinte y delegado regional del Sindicato de Celadores de Prisión, en diálogo con 20 minutos.

Las represalias contra los protagonistas de la escena no se hicieron esperar. Ya hubo requisas en las que los guardias se llevaron celulares, y la institución anunció que recibirán sanciones legales. En los próximos días, los presos serán llevados ante el comité de disciplina.

"No es la primera vez que vemos este tipo de cosas en Villepinte. Varias veces en lo que va del año vimos a presos en el patio transmitiendo en vivo vía Periscope por ejemplo. Es algo preocupante", dijo Kuhn.