Los periodistas que estuvieron presentes en al Casa Blanca fueron testigos de un momento que bien podría desatar un conflicto internacional.

La escena es la siguiente:

Angela Merkel y Donald Trump posan sentados, cada uno en su sillón del Salón Oval , para los periodistas acreditados para el evento en la Casa Blanca.

Es el momento previo a la reunión privada que tenían estipulada en la agenda de la visita oficial a Washington de la canciller,

Ambos sonríen – un poco de compromiso- ante los cientos de clicks que se escuchan de fondo.

De repente, aparece una voz. "Podemos tener un apretón de manos", consulta un periodista detrás de cámara.

Luego de unos instantes la que habla es la alemana. En voz baja para que sólo escuche el republicano dice: "¿Nos damos la mano?"

Pero ante la pregunta amistosa de la canciller, el estadounidense no contesta. Impávido, permanece mirando a las cámaras… Nada, ni una palabra. Ni si quiera la mira.

Lo que no queda claro de este incómodo momento -a Merkel se la ve claramente desencajada- es si el republicano escuchó a su par alemana. Puede que el sonido de los flashes y de las cámaras le hayan impedido darse cuenta de lo que pasaba… claro, que las redes sociales el revuelo ya estalló.

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