"Muchas marcas de moda locales no tienen un mensaje"

Romina Cardillo se propuso lanzar su marca Nous Etudions con impacto y lo logró: Calu Rivero se convirtió en vegana tras protagonizar su campaña, hizo bailar al público en Bafweek y colapsó las redes sociales con su performance en la pasarela. De qué se trata esta firma de consumo consciente

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Tras  su presentación en la Semana de la Moda en Buenos Aires, donde revolucionó la pasarela con la presencia de Calu Rivero como DJ, la diseñadora Romina Cardillo instaló su marca Nous Etudions.

Además de las tendencias y los ítems de moda que propone la firma, su creadora apuntó a que su marca se base en el consumo consciente y la lucha contra el maltrato animal. Es decir, no usa cuero ni ningún material que signifique el maltrato a un ser vivo y tampoco materias primas que no cumplan con las normas de producción que respeten el medioambiente.

Cuando surgió la idea de que Calu Rivero fuera la imagen de la marca, la diseñadora le explicó que la eligió no sólo por su trayectoria sino también por su compromiso con el mundo animal por no comer carne.

Pero la artista dio un paso más y decidió convertirse al veganismo: no sólo dejar de ingerir carne sino también cualquier producto derivado del mundo animal. Además dejó de usar ropa de cuero y regaló todas sus prendas de este material.

Así empezó a figurar la marca en los medios, señalada como la principal influencia para que Rivero se comprometiera contra el maltrato animal. ¿Casualidad o estrategia? Con muy poco tiempo de vida, la marca ya logró posicionarse y promete dejar una huella en la moda.

¿Cómo empezó Nous Etudions?

Antes era de Grupo 134 y antes María Vázquez. En realidad, yo tenía esta marca Grupo 134 y decidí separarme, por lo cual, ninguna de las dos usamos el nombre. Y Nous tenía mucho que ver con la relación que tengo con mi novio, con quien trabajé siempre, y dijimos de hacer algo que tuviera que ver más con una alianza entre la moda y generar contenidos. En realidad, fue un 'ya que voy a comenzar de nuevo, voy a hacerlo como quería hacerlo'. Tiene que ver con algo más que con 'qué me pongo', 'qué se usa'. Mi filosofía es y será: 'yo soy vegana, no consumo ningún tipo de piel de animales'. Quise lograr comunicar todo esto que hoy tiene un lugar mucho más cómodo que cuando empecé con grupo. Eso también me movilizó, que es comunicar algo que a mí me interesa.

¿Cómo hacés para llevar lo vegano y la moda?

Se me hace súper fácil. Hace diez años que soy vegana. Tiene que ver con que mi vida misma, mi casa es así. No es que para la marca no voy a consumir animales o para la marca voy a reciclar. Con Grupo 134 fuimos una de las primeras marcas avaladas por Greenpeace. Tuvo que ver siempre con una evolución mía como persona. Para la marca es muy fácil: no usar ningún tipo de prenda que tenga que ver con el sacrificio de un ser vivo. Con el tema de las prendas, en la manufactura no trabajar con trabajo esclavo y con el tema del producto en sí, la materia prima, informarse de qué está hecho esa materia prima. Y si esa materia prima, el proveedor, respeta todo lo que tiene que ver con la cadena, las aprobaciones, las normas. Es sólo preguntar, no es tan engorroso. Lo que pasa es que la gente piensa qué tiene que ver con eso. Si uno esto lo imposta, si no es de uno, es todo un trabajo. Porque tenés que aprender un montón de cosas. No es tan fácil.

¿Todas tus prendas están comprometidas con el medioambiente?

Todo. Siempre.

¿La industria local está preparada para eso?

La industria importa casi todo. En realidad todavía no tenemos lo que se llama industria nacional. Las telas importadas, generalmente como las de Berlín, de países que ya de por sí su mecanismo tiene que ver con el reciclaje, con que la materia prima que no tiene tanta procedencia del petróleo y un montón de otras cosas. Entonces es muy simple, simplemente pedís la norma de ese proveedor, lo buscas y se terminó. Acá todavía es engorroso si uno quiere producto nacional. Hay algunas marcas que ya trabajan el algodón orgánico, cosas que tienen que ver, pero es muy reducido. Uno no puede basar su colección sobre un solo material. La implementación que nosotros hicimos fue chequear todo lo que tenía que ver con la procedencia de ese material y trabajar con importadores responsables.

¿Cómo surgió la idea de que Calu Rivero fuea la imagen?

Hubo una especie de conexión porque yo buscaba una actriz que fuera vegetariana para poder lanzar la marca. Justo me junté con la booker de ella y me comentó que Calu estaba empezando a ser vegetariana, quiere hacer un cambio. Me junté con ella y fue amor a primera vista. Ella me dijo: "Si yo hago esto, tengo que dejar todo. Me hago vegana. Necesitaba esto". Yo le dije: "Esto es tan fácil como no consumir nada que sea de procedencia animal". Ella misma hizo un clic y al otro día me dijo: "Ya está, me hiciste vegana. Lo hago". Fue muy natural, no se dio por una relación comercial, se dio porque vibró. Ni yo hubiese pensado tener una relación tan real con ella, ni ella tampoco.

¿El consumidor argentino es más consciente delo que consume?

Cuando comencé con Grupo 134, que ya tenía esa filosofía, era como durísimo el tema. Es más, era un 'no hables de eso que la gente se va a ofender`. Hoy es: 'Mirá que cool que sos, sos vegetariano. ¡Ah! Reciclás, ¡qué groso'.

¿Decís que hay una moda?

No... y si es moda, estas modas yo las apoyo porque ojalá todo este tipo de modas se pusieran más de moda. Espero que no pase como es la moda, que después que pasa, ya está, a otra cosa. Sería muy triste, triste para las personas que no lo puedan vivir como realmente es. Porque yo creo que una vez que uno hace esto se enamora. Pero yo creo que después de esto que está sucediendo, yo no creo que haya un después.

¿Es rentable hacer algo comercial y con un mensaje?

Sí, bah, yo apuesto a eso. Por lo menos los diseñadores de afuera, que yo miro o escucho que siempre era por el contenido que tenían, nunca fue por la 'ropita'. Yo no podría consumir algo que no me identifique. Será por ahí que por eso soy diseñadora, por ahí la gente no lo piensa tanto. Ponerme algo de una marca que no sé de dónde viene, cómo es. Ahora estoy tratando de empezar a hablar en castellano, de no usar palabras en inglés, y me está costando. Como lookbok o fitting, me cuesta horrores. Estoy tratando de no usarlos para justamente lograr una identidad mucho más nacional. Creo que eso es el mensaje. La moda tiene que tener un mensaje. El consumidor tiene que identificarse con esa marca, s ino, es muy vacío.

¿Creés que en Argentina la mayoría de las marcas tienen un mensaje?

No, eso es lo triste. Para mí hoy cuando veo las campañas, miro y digo: '¿Y?'. O sea, es mi opinión y quizás tiene que ver porque yo soy así. Recién ahora las marcas están tratando. Por ahí Cher, con todo lo que tiene que ver con mujeres que inspiran, lo viene haciendo. Lo viene haciendo desde hace mucho tiempo, no es que ahora la pegó. Tiene algo que ver con que a ella le interesa.

¿Hacia dónde va la moda?

Vamos por un poquito más. Además de qué diseñas, también está el '¿Quién sos?' '¿Qué hacés?' 'Qué color viene', 'qué es lo que no debe faltar en tu perchero'.