En el programa Gran Hermano, un grupo de concursantes realiza una coreografía sincronizada con vestuario oscuro, guantes blancos y antifaces. La presentación, transmitida en vivo, forma parte de un desafío para obtener el presupuesto semanal. Los participantes utilizan abanicos rojos y amarillos en segmentos de la actuación. El conductor Santi del Moro supervisa el evento, y se muestra a los concursantes esperando los resultados después de su número. El resultado del desafío determinará un porcentaje del presupuesto.