La célebre y oscura “envenenadora de Monserrat”, que entró en la historia criminal argentina, fue condenada por asesinar con cianuro a tres amigas para no pagarles deudas que había contraído. Yiya Murano quedó catapultada en la oscuridad de la fama criminal como una asesina. Pero podría haber sido una escritora, al menos desde sus ideas y pensamientos.