Mi vida, mi oficio: “Era electricista de obra en el negocio familiar y dejé todo para convertirme en educador canino”.
Lucas Otero, antes de dedicarse a los perros, trabajó junto a su padre en la construcción. Fue electricista de obra al mismo tiempo que se formaba como educador canino y adiestrador profesional. En su escuela de adiestramiento de Ramos Mejía, en la provincia de Buenos Aires, cuenta cómo es trabajar con perros seis días a la semana diez horas por día.
23 de enero de 2026, 01:36 p. m.