La segunda temporada sitúa a Dexter Morgan atrapado entre dos asesinos muy diferentes. Por un lado está uno de los criminales más conocidos de la historia de Nueva York, con décadas de asesinatos a sus espaldas. Y, por otro, un joven asesino que está aterrorizando la ciudad de una forma nunca vista hasta ahora. Dexter tendrá que enfrentarse a ambos mientras intenta mantener bajo control su propia vida.