La escena final de Darth Vader en "Rogue One" representa el vínculo directo entre esta película y el inicio de "Una nueva esperanza". Muestra a Vader como una fuerza implacable, encarnando el temor que inspira en toda la galaxia. La secuencia enfatiza la desesperación de los rebeldes por cumplir su misión y resalta el sacrificio necesario para que la Alianza obtenga los planos de la Estrella de la Muerte.