El rechazo de Tom Cruise a protagonizar ‘La máscara del Zorro’ permitió que Antonio Banderas fuera elegido como Alejandro Murrieta, marcando así un cambio en la representación cultural en Hollywood. La decisión, motivada por debates sobre autenticidad y diversidad, llevó a un éxito mundial con más de USD 250 millones recaudados. El caso se mantiene como ejemplo de cómo una elección de casting puede transformar la carrera de un actor y la industria.