El 2 de junio de 2014 marcó un antes y un después en la historia reciente de la monarquía española. Aquel día, el entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, anunciaba la abdicación de Juan Carlos I tras casi cuatro décadas en el trono. El monarca que había sido una de las figuras clave de la Transición cedía el testigo a su hijo, Felipe VI, en un movimiento que buscaba garantizar la continuidad de la Corona en un momento especialmente delicado.